
LA ESPERANZA EN AMÉRICA: LAS TRIBUS PERDIDAS EN LAS TIERRAS DE ARZARETH Y EL REINO DE OFIR
El relato convencional sobre la llegada de los
europeos a América en 1492 suele reducirse a una narrativa estrictamente
geopolítica y mercantil: la búsqueda de una ruta comercial alternativa hacia
las Indias orientales financiada, según la historiografía popular, por la
corona de Castilla.
Sin embargo, detrás de las cartas de navegación y
las transacciones financieras existió un poderoso motor ideológico, teológico y
mesiánico que operó como la verdadera piedra angular del proyecto
trasatlántico. En el umbral de una de las mayores tragedias demográficas y
espirituales para la diáspora en la Península Ibérica —la promulgación del EDICTO
DE GRANADA y la inminente expulsión—, la mirada de los sabios, astrónomos y
financieros de origen hebreo no estaba puesta únicamente en el comercio de
especias, sino en la añoranza de hallar un refugio profético en los confines
del océano.
Contrario a la creencia extendida de un patrocinio
exclusivo de los Reyes Católicos, la investigación documental desarrollada por
el rabino e historiador MEYER KAYSERLING en su célebre obra de finales
del siglo XIX demostró que el verdadero impulso financiero y científico provino
de una red de judeoconversos. Figuras como LUIS DE SANTÁNGEL, GABRIEL
SÁNCHEZ y YITZJAQ ABRAVANEL arriesgaron su capital e influencia no
por una simple especulación económica, sino impulsados por la convicción de que
las aguas atlánticas conducían hacia las tierras descritas en las antiguas
escrituras del TANAJ. Aunque en su libro Kayserling aborda con rigor
historiográfico el papel de esta red y hace alusiones a las expectativas
geográficas de la época, su trabajo se convierte en la pista y el catalizador
para examinar una corriente de pensamiento mucho más amplia y profunda que ya
había sido sistematizada por eruditos y cronistas conversos desde el siglo XVI.
Esta corriente historiográfica defendía
abiertamente que las masas continentales del Nuevo Mundo no eran un territorio
desconocido para la antigüedad, sino la plasmación geográfica de ARZARETH
(término derivado del hebreo ERETZ AJERET, "OTRA TIERRA",
mencionado en el libro apócrifo de 4 ESDRAS 13:40-45) y las opulentas
regiones de OFIR y TARSIS, de donde las flotas del rey SHELOMOH
y del rey JIRAM de Tiro extraían el oro para el templo en Yerushalayim.
Autores clave de los siglos XVI y XVII, entre los que destacan MENASSEH BEN
ISRAEL con su emblemática obra Mikveh Yisrael (La Esperanza de
Israel), GREGORIO GARCÍA en Orígenes de los Indios del Nuevo Mundo,
y DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA en Miscelánea Austral, argumentaron
con vehemencia que los pobladores originarios de estas tierras eran
descendientes directos de las diez tribus perdidas de YISRAEL deportadas
tras el cautiverio asirio.
Un aspecto determinante y diferenciador de estos
estudios de los siglos XVI y XVII es la ausencia total del racismo biológico o
de la discriminación por el color de piel que caracterizaría a los siglos
posteriores. Para los pensadores judeoconversos de aquella era, la diversidad
en la apariencia física o en la pigmentación de los indígenas de América no
constituía un rasgo de inferioridad ni un impedimento para reconocer su linaje
espiritual y genealógico. Bajo una visión estrictamente monogenista respaldada
por el TANAJ, las variaciones de la tez se explicaban como efectos del
clima, el sol y el aislamiento geográfico acumulados durante milenios. La
convicción de que los habitantes del Nuevo Mundo compartían la matriz ancestral
de SHEM y conservaban vestigios rituarios, fonéticos y lingüísticos de
la TORÁH prevaleció por encima de cualquier prejuicio cromático, viendo
en ellos a hermanos perdidos cuyo reencuentro anunciaba el inicio de la
redención mesiánica.
El presente estudio analítico utiliza la base
documental provista por el rabino Meyer Kayserling como punto de partida para
desentrañar la reestructuración temática de estas fuentes históricas. A través
de este análisis, se examinará cómo la identificación de América con ARZARETH
y OFIR no solo moldeó las cartas de navegación de Cristóbal Colón y sus
mecenas, sino que constituyó una verdadera arquitectura conceptual de esperanza
para la diáspora hebrea en su hora más oscura.
Tras haber establecido en la introducción general EL
MARCO TEÓRICO DE LA ESPERANZA DE ARZARETH Y EL REINO DE OFIR COMO MOTORES
IDEOLÓGICOS Y ESPIRITUALES TRAS LA TRAVESÍA DE 1492, se presenta el índice
temático que servirá de guía analítica.Este esquema constituye la estructura
metodológica para examinar de manera metódica, sistemática e individualizada
cada uno de los tratados e historiografías redactados por cronistas, teólogos y
eruditos judeoconversos durante los siglos XVI y XVII, culminando con el
análisis documental de la obra cumbre del rabino MEYER KAYSERLING, la
cual conecta las aspiraciones de la diáspora hebrea con el financiamiento y la
ejecución del viaje atlántico.
· HISTORIA NATURAL Y MORAL
DE LAS INDIAS DE JOSÉ DE ACOSTA UNA EVALUACIÓN CRÍTICA Este capítulo examina la
postura del jesuita JOSÉ DE ACOSTA en su tratado de 1590, analizando su
perspectiva crítica y erudita respecto al debate cosmológico y las rutas
navales de la antigüedad. En esta sección se estudiarán detalladamente el
registro de los argumentos teológicos contemporáneos que vinculaban las flotas
del rey SHELOMOH con la extracción de mineral en OFIR y TARSIS,
las discusiones sobre la capacidad de navegación en mar abierto por parte de
marineros antiguos, y la sistematización de las costumbres autóctonas
observadas en el área andina durante el periodo colonial.
· ESPERANZA DE ISRAEL DE
MENASSEH BEN ISRAEL UN ANÁLISIS HISTORIOGRÁFICO Este capítulo aborda de
forma exhaustiva la obra cumbre de MENASSEH BEN ISRAEL publicada en 1650
(Mikveh Yisrael), examinando minuciosamente los testimonios del converso
Aharon Levi (Antonio de Montezinos) sobre el hallazgo de la tribu
de REUVEN en las selvas de Nueva Granada. Dentro de esta sección se
analizarán jerárquicamente la identificación explícita de América con la tierra
lejana de ARZARETH, la recopilación de relatos mesiánicos que circularon
en la diáspora europea, y el impacto teológico que tuvo esta publicación en los
círculos académicos e inquisitoriales de la época al validar el origen hebreo
de las poblaciones originarias.
· MISCELÁNEA AUSTRAL DE
DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA UN ESTUDIO LINGÜÍSTICO Y TOPONÍMICO Este capítulo profundiza
en la obra redactada en 1602 por DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA, explorando
la corriente de pensamiento judeoconversa manifestada en el entorno del
Virreinato del Perú. A través de este bloque se diseccionarán sistemáticamente
las analogías filológicas entre el dialecto quechua y el hebreo del TANAJ,
la propuesta etimológica que sostiene que el nombre del Perú deriva de la
región bíblica de OFIR, y las observaciones etnográficas sobre la
preservación de tradiciones familiares y ritos de purificación en las
comunidades autóctonas suramericanas.
· ORÍGENES DE LOS INDIOS DE
EL NUEVO MUNDO DE GREGORIO GARCÍA UN EXAMEN ETNOLÓGICO Y RITUAL Este capítulo analiza el
monumental tratado de 1607 escrito por GREGORIO GARCÍA, en el cual se
recopilan y organizan los argumentos que defendían la ascendencia semítica de
los habitantes americanos. Dentro de esta unidad se examinarán jerárquicamente
las coincidencias ceremoniales con las leyes de la TORÁH, los paralelos
fonéticos y sintácticos en las lenguas vernáculas, la hipótesis de la migración
terrestre desde Asiria cruzando el norte asiático hasta ARZARETH, y el
marco monogenista que descartaba el color de piel como criterio de inferioridad
o diferenciación humana.
· DE ORIGINE AMERICANA DE
GEORGIUS HORNIO: UNA SISTEMATIZACIÓN PROFÉTICA Y GEOGRÁFICA Este capítulo aborda la
tesis desarrollada en 1669 por el erudito europeo GEORGIUS HORNIO, quien
dio continuidad a las argumentaciones rabínicas sobre la demarcación
territorial de las Indias Occidentales. En esta sección se desglosarán la
exégesis de las profecías del profeta YISHAYAHU y los pasajes de 4
ESDRAS 13:40-45, la correlación cartográfica entre las tierras ignotas del
cautiverio asirio y la masa continental americana, y el análisis de las rutas
migratorias marinas y terrestres que permitieron la dispersión de las diez
tribus perdidas de YISRAEL.
·
LA OBRA DE MEYER KAYSERLING Y LA RED CONVERSA DE
1492 QUE FINANCIO LOS VIAJES DE CRISTÓBAL COLÓN Este capítulo disecciona
el estudio historiográfico de MEYER KAYSERLING publicado a finales del
siglo XIX, sirviendo como puente definitivo entre las esperanzas mesiánicas de
la diáspora y la ejecución del viaje de 1492. A través de esta sección se
analizarán el financiamiento de LUIS DE SANTÁNGEL y GABRIEL SÁNCHEZ
motivado por la persecución tras el EDICTO DE GRANADA, la ciencia
náutica de AVRAHAM ZACUTO, la probable ascendencia conversa de Cristóbal
Colón, y el examen de la CARTA A LUIS DE SANTÁNGEL como testimonio de la
fe en las riquezas de OFIR.
·
EL MECENAZGO DEL SIGLO XIX DE LA FAMILIA STRAUS: EL
ENTRAMADO FINANCIERO DE LOS VIAJES DE CRISTÓBAL COLÓN DOCUMENTADO POR
KAYSERLING En
esta sección se examina el mecenazgo financiero del siglo XIX liderado por LAZARUS
STRAUS y OSCAR SOLOMON STRAUS, quienes comisionaron e impulsaron la
expedición historiográfica de Kayserling a los archivos de España y Portugal.
Se analiza la correspondencia transgeneracional entre la red financiera
conversa que hizo posible el viaje de 1492 y las familias de la diáspora que
financiaron el rescate de la memoria documental cuatro siglos después. La
prospección abarca el rastreo de las conexiones entre los comerciantes de
Aragón, los impresores de la BIBLIA DE FERRARA y los círculos que
sostuvieron las publicaciones sobre ARZARETH y OFIR en los siglos
XVI y XVII.
· LA MEMORIA TRANSOCEÁNICA
DE YISRAEL: LA DISPERSIÓN MUNDIAL DE LAS DIEZ TRIBUS Y LA ESPERANZA MILENARIA Esta sección examina la
memoria histórica y teológica sobre la preservación y dispersión global de la
casa de YISRAEL tras el cautiverio asirio. Se detalla el alcance
geográfico de las migraciones hebreas hacia regiones del Asia Central, el
Himalaya, Cachemira y las islas del Japón, así como las rutas atlánticas hacia
las Islas Británicas y el continente americano. Paralelamente, se mapea la red
bibliográfica complementaria integrada por cronistas e historiadores no
detallados en los módulos anteriores, estableciendo la correlación entre la
geografía sagrada del TANAJ, las observaciones etnográficas virreinales
y el despertar de la identidad hebrea en diversas latitudes del globo
terráqueo.
Una vez
articulado y estructurado nuestro mapa conceptual e ÍNDICE TEMÁTICO GENERAL,
disponemos de la guía de navegación historiográfica requerida para dar inicio
formal al desarrollo sistemático, profundo y analítico de cada uno de los
bloques y tratados de este estudio.
HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS DE JOSÉ DE ACOSTA UNA EVALUACIÓN
CRÍTICA
El propósito
fundamental de incorporar la Historia Natural y Moral de las Indias
(Sevilla, 1590) en este estudio radica en examinar la principal obra de
refutación escolástica que intentó frenar la creciente convicción virreinal de
que el Nuevo Mundo albergaba el antiguo reino de OFIR o los remanentes
de las diez tribus dispersas de la casa de YISRAEL. Escrito por el
provincial jesuita JOSÉ DE ACOSTA, este tratado naturalista y moral no
fue redactado para respaldar las tesis de la filiación hebrea de las poblaciones
autóctonas, sino para impugnar metódicamente las lecturas apócrifas de 4
ESDRAS 13 y las interpretaciones de la TORÁH que circulaban
vigorosamente entre cosmógrafos, eruditos e intelectuales de origen
judeoconverso en la Península Ibérica y los virreinatos hispanos.
Sin embargo, su
relevancia investigativa es monumental: al combatir estas posturas con rigor
empírico, Acosta registró con minucioso detalle la magnitud del debate
continental y legó un catálogo incalculable de paralelismos rituales y
lingüísticos que más tarde el rabino MEYER KAYSERLING y otros
historiadores del siglo XIX utilizarían para reconstruir el marco de creencias
que impulsó el proyecto trasatlántico de 1492.
BIOGRAFÍA EXHAUSTIVA Y CONTEXTO DEL AUTOR
Para ponderar adecuadamente el alcance de la Historia
Natural y Moral de las Indias, se requiere revisar la trayectoria
intelectual y teológica de su autor, cuya obra se convirtió en el referente
enciclopédico obligatorio de la América hispana durante los siglos XVI y XVII:
- Nombre Español Completo: JOSÉ DE ACOSTA.
- Nombres Latines y Académicos: JOSEPHUS DE
ACOSTA o JOSEPH ACOSTA.
Nacido en Medina del Campo (Valladolid, España) en
1540, en el seno de una influyente familia castellana de comerciantes cuyo
linaje ha sido objeto de extensos debates sobre probables raíces
judeoconversas, José de Acosta ingresó a la Compañía de Jesús a la edad de doce
años. Completó su formación académica en la Universidad de Alcalá de Henares y
en la Universidad de Salamanca, destacándose tempranamente como catedrático de
teología natural y filosofía.
En 1571 fue destinado al Virreinato del Perú, donde
permaneció catorce años desempeñando un papel decisivo en la organización
eclesiástica del cono sur americano. Ejerció como provincial de la orden
jesuita y participó activamente como teólogo consultor en el Tercer Concilio
Limense (1582-1583), redactando el célebre catecismo trilingüe (español,
quechua y aymara). Durante sus constantes viajes por las provincias andinas,
los valles del Cuzco, el altiplano y las minas de Potosí, recopiló minuciosos
datos sobre la botánica, la geografía, la minería, la etnografía y las lenguas
locales. De regreso a España en 1587, pasó por la Nueva España (México) para
complementar sus observaciones cosmográficas.
Acosta fue un pionero de la antropología moderna y
un agudo crítico de las especulaciones teológicas sin sustento empírico.
Publicó De Natura Novi Orbis (Salamanca, 1588) y su obra magna Historia
Natural y Moral de las Indias (Sevilla, 1590). Ejerció como rector del
Colegio de Salamanca, donde falleció en 1600. Su trabajo buscó conciliar la
geografía sagrada del TANAJ con la evidencia científica de la expansión
americana, convirtiéndose en el puente dialéctico obligado para todo
historiador posterior.
CONEXIÓN ANALÍTICA ENTRE EL RIGOR DOCUMENTAL DE MEYER KAYSERLING Y EL
REGISTRO DE JOSÉ DE ACOSTA
En su obra Christopher Columbus and the
Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese Discoveries (1894),
el rabino MEYER KAYSERLING demostró cómo los intelectuales y
exploradores del entorno de 1492 estaban obsesionados con verificar la
geografía del TANAJ y las rutas de las flotas del rey SHELOMOH.
Kayserling conocía a profundidad el debate registrado por José de Acosta en los
libros I y I I de la Historia Natural y Moral de las Indias, pues en sus
propias investigaciones sobre el financiamiento de los viajes trasatlánticos (Kayserling,
1894, págs. 10-15) señala que los promotores conversos recurrían con
frecuencia a la hipótesis de OFIR para justificar la rentabilidad
económica y el destino providencial de las carabelas.
Aunque Acosta asume una posición sumamente prudente
y escéptica ante las corrientes que afirmaban que el Perú era la región de OFIR
o que los indígenas descendían de las diez tribus perdidas de YISRAEL,
su escrito posee un valor histórico incalculable: registra con absoluta
minuciosidad que estas teorías ya estaban ampliamente consolidadas entre los
eruditos, teólogos y sabios conversos de finales del siglo XVI.
Acosta no inventa el debate; lo sistematiza para
debatirlo, dejando constancia de que la convicción sobre la presencia del
linaje hebreo en el continente era la hipótesis dominante de su época, la misma
que impulsó a LUIS DE SANTÁNGEL y AVRAHAM ZACUTO en el proyecto
de 1492.
EL DEBATE SOBRE EL REINO DE OFIR, TARSIS Y LAS FLOTAS DE SHELOMOH
En el Libro I, Capítulos 13 y 14 de la Historia
Natural y Moral de las Indias (Sevilla, 1590, págs. 58-67; ed. Madrid,
1894, Vol. 1, págs. 82-95), Acosta dedica capítulos enteros a desmontar o
analizar las interpretaciones que identificaban al continente americano con las
regiones auríferas de OFIR y TARSIS mencionadas en los libros de
Melajim (Reyes) y Divrei Hayamim (Crónicas).
Acosta transcribe la postura de sus contemporáneos
en el Capítulo 13 (pág. 61 de la edición de 1590):
"Muchos
letrados y hombres doctos afirman con vehemencia que la tierra del Perú es
aquel celebérrimo Ofir de donde los marineros del rey Salomón y del rey Hiram
llevaban cada tres años cuatrocientos cincuenta talentos de oro purísimo para
el Templo de Jerusalén, fundándose en la semejanza de las riquezas mineras de
Potosí y en la transposición del nombre."
Aunque el autor objetaba la posibilidad de que las
galeras mediterráneas antiguas pudiesen realizar travesías de tres años por el
océano sin brújula magnética, en el Capítulo 14 (págs. 64-66) Sostiene que los barcos de Salomón partían
del puerto de Ezión-geber en el Mar Rojo y no poseían la tecnología ni la
capacidad de navegación necesarias para circunvalar el continente africano o
cruzar el Océano Pacífico.
Acosta reconoce
que la abundancia de vetas de metal precioso en el suelo suramericano y la
tecnología de fundición encontrada en los valles andinos guardaban una analogía
sorprendente con las descripciones del TANAJ. Esta controversia
evidencia que, para la intelectualidad de la época, la toponimia del Perú no
era un hallazgo fortuito, sino la confirmación de la geografía bíblica que
impulsaba el imaginario de los navegantes ibéricos.
REGISTRO DE LA TESIS DE LAS TRIBUS PERDIDAS Y LA EXÉGESIS DE ARZARETH
En el Libro I, Capítulo 20 al 23, (págs. 85-104) y
Libro III, Capítulo 12 (Sevilla, 1590, págs. 102-108 y 180-186), Acosta aborda
la hipótesis de que los pobladores autóctonos de América eran descendientes
directos de las diez tribus de YISRAEL deportadas tras el cautiverio
asirio y llevadas a la tierra distante de ARZARETH (4 Esdras 13:40-45).
En la pág. 89 de
la edición de 1590 (Capítulo 21), Acosta argumenta:
"No hallo
razón alguna bastante para pensar que los primeros pobladores de estas Indias
viniesen de la deportación de las diez tribus que Asiria llevó cautivas. Porque
si hubieran venido de tan noble y docta nación, conservaran la escritura, la
ley de Moisés, la circuncisión y las ceremonias que con tanto rigor guardaban
los hebreos; de lo cual nada se ha hallado entre ellos con certidumbre."
Acosta documenta el argumento central sostenido por
los teólogos conversos en la pág. 104 de la edición de 1590:
"Sostienen algunos que los indios vienen de la
stirpe de los hebreos, porque hallan en ellos muchas costumbres semejantes a
las de la ley antigua: como el no tocar a los muertos sin purificarse, el uso
de las luto y ayunos, la observancia de días festivos en la cosecha, y ciertas
formas de vestimenta y llanto ritual."
El autor rechaza
de manera categórica que el origen de las poblaciones indígenas pueda
explicarse mediante una travesía milagrosa trasatlántica de las diez tribus
perdidas mencionada en el libro apócrifo de 4 ESDRAS 13.
José de
Acosta formula formalmente
su vanguardista hipótesis en el Libro I, Capítulo XXIV (titulado "Que
el linaje de los indios pasó por la vía de tierras que están juntas al
norte"), ubicándose en las páginas 109 a 112 de las ediciones
clásicas anotadas. En dicho fragmento, Acosta descarta definitivamente las
teorías bíblicas y las migraciones navales planificadas, concluyendo de manera
tajante:
"tengo
para mí que el Nuevo Orbe e Indias Occidentales no ha muchos millares de años
que las habitan hombres, y que los primeros que entraron en ellas más fueron
salvajes y cazadores... y que aquellos aportaron al Nuevo Mundo por haberse
continuado las tierras de Indias con otras del mundo, o a lo menos estar muy
cercanas y juntas".
Con estas
palabras, el jesuita consolidó por primera vez en la literatura científica el
principio de continuidad territorial septentrional que explica el poblamiento
temprano americano (anticipándose
genialmente a la teoría moderna del Estrecho de Bering).
Acosta rechaza que los indios fuesen un pueblo de
origen "degradado" o "inferior", afirmando tajantemente en
el Libro I, Capítulo 16 (pág. 78) que todos los hombres pertenecen a la misma
especie creada por el Supremo (MONOGENISMO), y que las diferencias en la
pigmentación de la piel se debían a las variaciones climáticas de la zona
tórrida y no a una falta de linaje espiritual.
Para Acosta, la degradación de las artes y las ciencias entre las
poblaciones indígenas se debió al aislamiento geográfico sostenido durante
generaciones, lo que provocó la pérdida de la memoria alfabética y ritual.
Acosta Defiende
enfáticamente el monogenismo bíblico en el Libro II, Capítulos 1 y 2 (págs.
110-125), afirmando que todos los habitantes de las Indias descienden de la
familia de NOAJ.
En la pág. 118
de la edición príncipe de 1590, Acosta declara:
"Es
constante y fuera de toda duda que los hombres de las Indias son verdaderos
hombres y descendientes del primer padre Adán y de Noé tras el diluvio. La
diferencia de sus costumbres y la barbarización de su estado no es causa para
privarlos de su condición humana, sino efecto del olvido en que cayeron al
alejarse por tantos siglos de las naciones cultas."
Esta postura
permitió preservar la unidad ontológica de la humanidad bajo el relato del TANAJ,
influyendo directamente en los debates jurídicos y teológicos de la Escuela de
Salamanca.
IMPACTO EN LA INVESTIGACIÓN DE MEYER KAYSERLING Y CONCLUSIÓN ANALÍTICA
El
testimonio de José de Acosta adquiere un valor decisivo cuando se
contrasta con la investigación histórica de Meyer Kayserling en su obra Christopher
Columbus and the Participation of the Jews (1894, págs. 28-34). Kayserling
demuestra documentalmente cómo Cristóbal Colón leía con fervor mesiánico los
pasajes del libro apócrifo de Esdras y las narrativas bíblicas sobre las
flotas de Tarsis y Ofir.
Estas
reflexiones teológicas no eran ideas aisladas; constituían el motor mental y el
argumento financiero principal que el almirante presentó a sus protectores
antes de embarcarse en 1492, bajo la firme convicción de que las riquezas del
rey Salomón debían ser recuperadas para la causa de Jerusalén.
El
análisis de esta conexión histórica nos permite concluir lo siguiente:
"El
propio Colón cita en sus diarios de a bordo las profecías del Antiguo
Testamento y los libros apócrifos sobre las tierras lejanas de Ofir, convencido
de que su navegación recuperaría las riquezas del rey Salomón para la causa de
Jerusalén. Historiadores posteriores, al analizar la obra de cronistas como
Acosta, demostraron que esta fe en las fuentes hebreas fue el pilar conceptual
sobre el cual se construyó la primera geografía del descubrimiento."
De
este modo, la Historia natural y moral de las Indias de José de Acosta
se consolida como la pieza historiográfica clave para entender este fenómeno.
La obra de Acosta demuestra que, antes y después de 1492, la convicción sobre
la presencia de la CASA DE ISRAEL EN ARZARETH Y LA EXISTENCIA DEL
REINO DE OFIR NO ERA UNA MERA LEYENDA POPULAR, SINO EL MARCO
INTERPRETATIVO DOMINANTE DE LA EXPANSIÓN AMERICANA. Mientras Colón
utilizó ese misticismo bíblico como el mapa que hizo posible el viaje, Acosta
representó la transición definitiva hacia la ciencia moderna, al verse obligado
a refutar racionalmente ese mismo marco teológico para explicar el verdadero
origen del hombre americano.
ESPERANZA DE ISRAEL DE MENASSEH BEN ISRAEL UN ANÁLISIS HISTORIOGRÁFICO
La inclusión de Esperanza
de Israel (Mikveh Yisrael / Spes Israelis, Ámsterdam, 1650)
del rabino, teólogo e impresor MENASSEH BEN ISRAEL resulta la piedra
angular para comprender la vertiente judeo-portuguesa y mesiánica de la
historiografía del siglo XVII.
A diferencia de
la postura refutadora asumida por el jesuita JOSÉ DE ACOSTA en 1590,
Menasseh ben Israel articuló una defensa apasionada e inapelable del origen
israelita de las poblaciones americanas, basándose en el testimonio de AARÓN
LEVI (Antonio de Montezinos) sobre las comunidades autóctonas de la
cordillera andina y en la exégesis de 4 ESDRAS 13 y del profeta YISHAYAHU.
Citamos y
examinamos esta obra porque representó la obra cumbre que proyectó el debate
desde los virreinatos hispanos hacia las esferas diplomáticas y académicas de
Europa: Menasseh utilizó la certeza del hallazgo de las diez tribus en la
región de ARZARETH para argumentar ante Oliver Cromwell y el Parlamento
inglés la necesidad de readmitir a los judíos en Inglaterra, cumpliendo así la
condición profética de la dispersión total (Qatzeh HaAretz) previa a la
redención mesiánica. Su tratado sintetizó las observaciones de cronistas como FRAY
GREGORIO GARCÍA (1607) y DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA (1602), sirviendo
de base directa para la respuesta académica de GEORGIUS HORNIO (1652) y
para que, dos siglos más tarde, el rabino MEYER KAYSERLING rastreara el
papel de la diáspora hispano-portuguesa en el descubrimiento atlántico.
BIOGRAFÍA EXHAUSTIVA Y CONTEXTO DEL AUTOR
Para comprender la magnitud del impacto de MIKVEH
YISRAEL (ESPERANZA DE ISRAEl), es imprescindible examinar la trayectoria
vital e intelectual de su autor, quien utilizó tanto su nombre hebreo como sus
variantes en las lenguas ibéricas en los círculos académicos de Europa:
·
Nombre Hebreo Original: MENASSEH BEN ISRAEL
(מְנַשֶּׁה בֶּן יִשְׂרָאֵל).
·
Nombres Ibéricos y Seculares: MANOEL DIAS SOEIRO
(nombre de bautismo converso/portugués), MENASSEH BEN ISRAEL DE SOEIRO o
MANASSEH BEN ISRAEL.
Nacido en La Rochelle, Francia, en 1604, en el seno
de una familia de marranos que acababa de huir de las persecuciones de la
Inquisición en Lisboa (Portugal), Manoel Dias Soeiro fue llevado por sus padres
a Ámsterdam, donde la familia retornó abiertamente al judaísmo. Adoptó
formalmente el nombre hebreo de MENASSEH BEN ISRAEL. Educado bajo la
tutela del eminente rabino YITZJAQ ABOAB DA FONSECA y el erudito SAUL
LEVI MORTEIRA, Menasseh destacó desde joven por su deslumbrante dominio de
las lenguas antiguas y modernas, dominando el hebreo, arameo, latín, español,
portugués, holandés e inglés.
A los dieciocho años (1622) fue nombrado rabino de
la comunidad hispano-portuguesa de Ámsterdam (Talmud Torah). En 1626
fundó la primera imprenta hebrea de Europa del Norte (Emet LeYa'akov),
convirtiéndose en el principal editor y diplomático cultural de la diáspora. Su
residencia en Ámsterdam se transformó en un centro de peregrinación intelectual
para pensadores de la talla de René Descartes, Hugo Grotius, Rembrandt van Rijn
(quien ilustró varios de sus libros y grabó su retrato) y Christina de Suecia.
Menasseh ben Israel dedicó su vida a tender puentes
entre la erudición bíblica del TANAJ y el humanismo europeo. Su obra
prolífica —que incluye El Conciliador (1632), un monumental tratado para
armonizar los pasajes aparentemente contradictorios de las escrituras— tuvo
como cúspide política y teológica la redacción de Esperanza de Israel
(1650). Esta obra sirvió como piedra angular para su histórica Misión
Diplomática a Inglaterra (1655), donde se entrevistó personalmente con Oliver
Cromwell para lograr la readmisión legal de los judíos en suelo británico tras
casi cuatro siglos de expulsión (desde 1290). Falleció en Middelburg en 1657,
dejando un legado que unió el mesianismo del TANAJ con la diplomacia
internacional y la geografía del Nuevo Mundo.
CONEXIÓN ANALÍTICA ENTRE LA HISTORIOGRAFÍA DE MEYER KAYSERLING Y EL
PENSAMIENTO DE MENASSEH BEN ISRAEL
Aunque en su obra Christopher Columbus and the
Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese Discoveries (1894)
el rabino e historiador MEYER KAYSERLING centra su metodología en la
investigación documental de los archivos de la Inquisición y los registros de
las coronas ibéricas, resulta innegable que su perspectiva académica estaba
permeada por el corpus teológico-histórico de la diáspora. Kayserling conocía a
la perfección el impacto que tuvo la obra de MENASSEH BEN ISRAEL (Mikveh
Yisrael / Esperanza de Israel, publicada originalmente en Ámsterdam
en 1650), pues en sus propios estudios biográficos sobre el rabinato
hispano-portugués dedicó amplios pasajes a este pensador (The Life and
Labours of Manasseh ben Israel, 1877, págs. 12-28).
Si bien Kayserling no cita de manera explícita los
relatos de las diez tribus para justificar el viaje de 1492 —manteniendo una
distancia propia del positivismo histórico del siglo XIX—, su narrativa
demuestra cómo la convicción de que las masas continentales del Atlántico
albergaban comunidades de YISRAEL constituyó el sustrato intelectual que
motivó a los financistas judeoconversos. Menasseh ben Israel, dos siglos antes,
había sistematizado esta memoria colectiva, proveyendo la arquitectura
teológica que justificaba por qué hombres de negocios y científicos conversos
como LUIS DE SANTÁNGEL, GABRIEL SÁNCHEZ y AVRAHAM ZACUTO
arriesgaron su influencia para enviar las carabelas hacia el occidente. La
esperanza de hallar a los hermanos dispersos en ARZARETH o las riquezas
de OFIR operó como la premisa oculta que Kayserling documenta a través
de los contratos y las cartas de financiamiento.
EL TESTIMONIO DE ANTONIO DE MONTEZINOS Y EL ENCUENTRO EN LAS SELVAS DE
NUEVA GRANADA
El eje vertebrador de Esperanza de Israel se
fundamenta en la Relación jurada por el converso Aharon Levi
(conocido públicamente como Antonio de Montezinos), redactada
formalmente ante los líderes de la comunidad hispano-portuguesa de Ámsterdam en
1644 e inserta en las primeras páginas de la obra de Menasseh ben Israel.
Montezinos relató su travesía por los territorios de la Nueva Granada (actual
Colombia) y el cruce de la cordillera de los Andes en dirección al río
Francisco, donde tomó contacto con pobladores autóctonos que practicaban
costumbres de la TORÁH y recitaban oraciones en la lengua sagrada.
En la pág. 4 de la edición original de Esperanza
de Israel (Amsterdam, 1650 / Ed. Moses Wall, London, 1652, pág. 2),
Montezinos declara bajo juramento solemnizado ante la sinagoga:
"Mis guías indios, tras ganar mi confianza en
el cruce de las cordilleras, me condujeron a la orilla del río y pronunciaron
las palabras: Shemá Israel, Adonai Elohenu, Adonai Ejad. Me afirmaron que eran
de la tribu de Rubén y que fueron conducidos a esas tierras por la providencia
divina tras librarse del cautiverio antiguo."
Menasseh ben Israel examina este testimonio en la
sección I (págs. 14-18) para argumentar que la presencia de la tribu de REUVEN
en suelo americano no era un hecho aislado, sino la prueba de que el cruce
continental se realizó atravesando el oriente asiático hasta alcanzar la
demarcación de ARZARETH. El rabino enfatiza que la providencia preservó
a estos grupos en las profundidades de la selva suramericana para dar
cumplimiento a las profecías del TANAJ registradas en el libro de YISHAYAHU
(Isaías) 43:5-6 sobre el recogimiento de los dispersos desde los confines de la
tierra.
LA DEDUCCIÓN DE ARZARETH Y EL MONOGENISMO SIN PREJUICIO RACIAL
Uno de los aportes más trascendentales de la
exégesis de Menasseh ben Israel en Esperanza de Israel (sección II,
págs. 22-35) es la identificación explícita del continente americano con la
tierra desconocida descrita en el libro apócrifo de 4 ESDRAS 13:40-45.
En este texto intertestamentario se narra que las diez tribus llevadas en
cautiverio por Shalmaneser, rey de Asiria, decidieron marchar hacia una región
lejana donde nunca antes había habitado la humanidad (Eretz Ajeret / ARZARETH),
caminando durante un año y medio a través de pasajes acuáticos hasta
establecerse en sus fronteras.
En la pág. 38 de su tratado (edición de 1650 /
Moses Wall, pág. 24), Menasseh ben Israel sostiene:
"Esa
tierra distante llamada Arzareth en el libro de Esdras no es otra que la vasta
masa de las Indias Occidentales. No debe causar extrañeza la variedad de tez
entre sus habitantes y los hebreos de la diáspora europea, pues el sol ardiente
de los trópicos y la permanencia por milenios en la zona ecuatorial alteran el
color de la piel sin mudar la naturaleza ni el linaje de la sangre."
Esta declaración resulta de capital importancia
para la historia de las ideas, puesto que demuestra la postura estrictamente
monogenista compartida por los eruditos judeoconversos del siglo XVII. En las
secciones III y IV (págs. 40-52), el autor desglosa que todos los hombres
descienden del patriarca NOAJ (Noé) y que la variación en la
pigmentación de los aborígenes americanos se debía exclusivamente a factores
climáticos y ambientales. Para Menasseh ben Israel, el color de la piel era un
rasgo fenotípico accesorio e irrelevante que en nada empañaba la dignidad ni el
origen divino de las poblaciones originarias, considerándolas herederas de la
casa de YISRAEL.
LA IDENTIFICACIÓN DE OFIR Y LA TOPONIMIA EN SUDAMÉRICA
Junto con la tesis de ARZARETH, Menasseh ben
Israel aborda en la sección V de Esperanza de Israel (págs. 60-68) la
relación entre las expediciones del rey SHELOMOH y el continente
americano. Analizando los textos del TANAJ en los libros de Melajim
(Reyes) y Divrei Hayamim (Crónicas), el rabino examina la ruta de las naves de
Tarsis operadas conjuntamente con los marineros del rey JIRAM de Tiro,
las cuales tardaban tres años en regresar cargadas de oro, madera preciosa y
piedras de gran valor.
En la pág. 64 de la obra (edición de 1650 / Moses
Wall, pág. 45), el autor expone la equivalencia toponímica entre el Perú y el
territorio aurífero bíblico:
"El
vocablo Perú o Pirú no es más que una transposición fonética de Ofir, la región
de donde las flotas del rey Salomón extraían el metal de mejor ley. Los
antiguos navegantes fenicios, conocedores de las estrellas y de los vientos del
Atlántico, alcanzaron los puertos de la Amazonia y los valles andinos mucho
antes de que la cartografía moderna trazase estos mapas."
Menasseh ben Israel argumenta que la capacidad
náutica de la antigüedad no era inferior a la del siglo XVII y que las rutas
transoceánicas eran conocidas por los sabios del Levante. Esta identificación
de la cuenca amazónica y del área andina con las regiones de OFIR
reforzó en el pensamiento europeo la convicción de que las riquezas de América
estaban destinadas por decreto profético a desempeñar un papel crucial en la
restauración espiritual de la humanidad.
IMPACTO EN LA HISTORIOGRAFÍA Y SU REFLEJO EN LA INVESTIGACIÓN DE MEYER
KAYSERLING
El tratado Esperanza de Israel provocó una
conmoción intelectual en toda Europa. Su traducción al inglés por Moses Wall en
1650 sirvió de fundamento para que Menasseh ben Israel se presentara ante
Oliver Cromwell en la Misión Diplomática a Inglaterra (1655), argumentando que
si los judíos debían estar dispersos por todos los confines de la tierra (Qatzeh
HaAretz) para que se cumpliese la redención mesiánica, y habiéndose ya
demostrado su presencia en las Indias Occidentales (ARZARETH), solo
faltaba su readmisión en las islas británicas para completar la dispersión
global.
Cuando el rabino MEYER KAYSERLING investiga
los archivos ibéricos dos siglos después, aborda la expedición de Cristóbal
Colón con la plena conciencia de esta tradición literaria. En
las págs. 18-25 de Christopher Columbus and the Participation of the Jews
(1894), Kayserling señala:
"Las
cartas de navegación y las tablas astronómicas de Abraham Zacuto que llevó
Colón en su camarote no eran simples instrumentos mecánicos; estaban
impregnadas de la ciencia de hombres que veían en el océano la vía para reunir
los tesoros de Ofir y conectar a la diáspora. El propio Colón citaba
constantemente las profecías de las Escrituras y las visiones de Esdras para
justificar conceptualmente su travesía."
De este modo, se evidencia cómo la obra de Menasseh
ben Israel estructuró el sustrato teórico sobre ARZARETH y OFIR,
mientras que Meyer Kayserling aportó la verificación histórica y documental de
que la élite judeoconversa de 1492 actuó bajo la influencia directa de esta
misma esperanza.
MISCELÁNEA AUSTRAL DE DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA UN ESTUDIO LINGÜÍSTICO Y
TOPONÍMICO
La inclusión de la Miscelánea
Austral (Lima, 1602) de DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA en esta
investigación resulta clave, pues constituye una de las obras pioneras de la
corriente probatoria que, a diferencia del escepticismo de José de Acosta,
defendió apasionadamente la filiación semítica y la toponimia bíblica en el
Virreinato del Perú. Escrito desde el epicentro intelectual andino de La Paz y
Potosí, este tratado humanista no busca refutar las hipótesis de la geografía
sagrada del TANAJ, sino legitimarlas metódicamente. Sostiene de forma
categórica que la denominación del Perú deriva directamente de OFIR (Phiru)
y que las lenguas aimara y quechua conservan estructuras fonéticas y vocablos
heredados de la lengua hebrea.
El análisis de la
obra de D'Avalos y Figueroa es fundamental porque representa el testimonio vivo
de la élite culta virreinal que dio continuidad a la cosmovisión mística de los
sabios conversos de 1492. Su examen etnográfico y lingüístico ofrece la confirmación
territorial que, siglos más tarde, el rabino MEYER KAYSERLING
documentaría desde los archivos ibéricos: la certidumbre de que las riquezas de
SHELOMOH (Salomón) y los vestigios rituales del pueblo hebreo habían
echado raíces profundas en la geografía andina.
BIOGRAFÍA EXHAUSTIVA Y CONTEXTO DEL AUTOR
Para comprender la trascendencia de la Miscelánea
Austral, resulta indispensable examinar el perfil intelectual y el entorno
sociocultural de su autor en el floreciente escenario del Virreinato del Perú
durante el umbral del siglo XVII:
- Nombre Español Completo: DIEGO D'AVALOS
Y FIGUEROA (también registrado como DIEGO DÁVALOS Y FIGUEROA).
- Nombres Académicos y Variantes: DIDACUS
D'AVALOS, DIEGO DE AVALOS.
Nacido en Écija (Sevilla, España) hacia 1550, en el
seno de una distinguida familia andaluza con amplios lazos comerciales y
literarios en el entorno de la diáspora hispano-italiana y conversos integrados
a la administración colonial, Diego d'Avalos y Figueroa recibió una esmerada
educación humanista. Dominaba el latín, el italiano, el castellano y adquirió
un profundo conocimiento de los textos clásicos y de la exégesis de las
escrituras del TANAJ.
Hacia 1574 se trasladó al Virreinato del Perú,
estableciéndose en la Villa Imperial de Potosí y posteriormente en la ciudad de
La Paz (actual Bolivia). En este territorio andino se vinculó estrechamente con
la élite criolla e intelectual virreinal, contrayendo matrimonio con Doña
Francisca de Bribiesca y Arellano, una dama de destacada formación literaria
que colaboró activamente en sus empresas académicas. Durante su residencia de
más de dos décadas en la región del altiplano y los valles peruanos, Avalos y
Figueroa se dedicó al estudio de la botánica, la mineralogía, la etnografía
indígena y, de manera muy especial, al aprendizaje y análisis de las lenguas
nativas, principalmente el quechua (runasimi) y el aymara.
Su obra magna, la Miscelánea Austral, fue
impresa en Lima en 1602 en los talleres de Antonio Ricardo (el primer impresor
de Sudamérica). Redactada en forma de coloquio neoplatónico entre dos
personajes (Delio y Cilia), la obra constituye uno de los
tratados humanistas más complejos y originales producidos en el ámbito
virreinal, fusionando la filosofía moral, la poesía, la lingüística comparada y
la geografía sagrada. Diego d'Avalos y Figueroa falleció en el Perú en los
primeros años del siglo XVII, dejando un testimonio clave sobre la percepción
erudita del origen de las poblaciones andinas.
CONEXIÓN ANALÍTICA ENTRE EL REGISTRO DE MEYER KAYSERLING Y LA LINGÜÍSTICA
VIRREINAL DE D'AVALOS Y FIGUEROA
En su
obra Christopher Columbus and the Participation of the Jews in the Spanish
and Portuguese Discoveries (1894), el rabino e historiador MEYER
KAYSERLING enfatizó cómo la búsqueda del reino de OFIR y la
identificación de las riquezas bíblicas del rey SHELOMOH constituyeron
la fuerza impulsora de los navegantes y mecenas judeoconversos en 1492
(Kayserling, 1894, págs. 12-18). El autor subraya que el propio almirante y sus
protectores —entre ellos el escribano de ración LUIS DE SANTÁNGEL— no
veían el Atlántico como una frontera muerta, sino como el paso directo hacia
los yacimientos auríferos descritos en los libros de Melajim (Reyes) y Divrei
Hayamim (Crónicas).
La Miscelánea
Austral de Diego d'Avalos y Figueroa representa la continuidad y maduración
de esta premisa en el suelo suramericano. Escribiendo desde el corazón del
Virreinato del Perú, D'Avalos y Figueroa recopila la corriente de pensamiento
planteada por aquellos eruditos que sostenían que el topónimo Perú no
era una invención casual de los conquistadores, sino la corrupción fonética del
vocablo OFIR (Phiru). El humanista andaluz analiza la geografía
andina y las lenguas vernáculas para demostrar que las flotas del rey JIRAM
de Tiro y del rey Salomón alcanzaron efectivamente las costas del Pacífico y
las cuencas fluviales de la Amazonia. De este modo, la obra de 1602 proveyó la
fundamentación filológica y empírica a la hipótesis que Kayserling documentaría
siglos más tarde desde los archivos ibéricos: la certidumbre de que el Nuevo
Mundo era el escenario geográfico de la opulencia bíblica.
LA ETIMOLOGÍA DE OFIR Y EL ORIGEN DEL TOPÓNIMO PERÚ
En el Coloquio XLIV de la Miscelánea Austral
(Lima, 1602, Folios 162r-168v), Avalos y Figueroa aborda en detalle el debate
filológico e histórico sobre la denominación del territorio andino y su directa
correlación con los pasajes del TANAJ.
En el Folio 164r de la edición príncipe de 1602, el
autor expone a través del personaje de Delio:
"Muchos y muy graves autores han tenido por
muy cierto que esta provincia del Perú es aquella propia tierra de OFIR
de donde las armadas de Salomón llevaban el oro refinadísimo, las piedras
preciosas y las maderas aromáticas para el edificio del Templo de Jerusalén;
porque mudada la primera letra y trocada la F en R o en P,
como es uso común entre las lenguas del Oriente y los dialectos bárbaros, de OFIR
se dijo PHIRU, y de allí Perú."
Avalos refuerza este argumento filológico
analizando la riqueza minera inagotable del cerro rico de Potosí y de los
lavaderos de oro del río Caravaya. Sostiene en el Folio 165v que la duración de
tres años que el TANAJ asigna a las travesías de las naves de Tarsis (1 Reyes 10:22) solo se explica mediante un
viaje de circunnavegación o penetración en el gran océano Atlántico hacia la
masa continental del hemisferio occidental, haciendo escala en las
desembocaduras del sistema fluvial amazónico y del Río de la Plata.
COMPARATIVA FILOLÓGICA ENTRE EL HEBREO DEL TANAJ Y EL QUECHUA ANDINO
Uno de
los capítulos más audaces de la Miscelánea Austral es el estudio
comparativo entre el hebreo del TANAJ y las lenguas autóctonas del Perú
(Coloquios XLV y XLVI, Folios 169r-178v). D'Avalos y Figueroa argumenta que la
conservación de raíces consonánticas idénticas y la coincidencia en la sintaxis
nominal entre el quechua (runasimi) y la lengua hebrea constituyen el
testimonio indeleble de que marineros de la antigüedad y remanentes de la Casa
de YISRAEL habitaron el continente americano.
En el Folio 172v (edición de 1602), el autor
sistematiza una serie de equivalencias léxicas y gramaticales:
"Se
halla en la lengua general de estos indios del Perú notable conformidad con la
lengua santa hebrea, no solo en la pronunciación gutural y en la falta de
ciertas consonantes suaves, sino en vocablos propios de mucha significación:
pues al señor y padre reverenciado llaman Yaya, que guarda consonancia con el
Nombre Divino Yah; y a la mujer o esposa llaman en algunos dialectos Ishi, de
la propia raíz hebrea Ishah; y al pan o alimento de maíz le dan nombre de forma
semejante a las raciones de la antigua ley."
D'Avalos
y Figueroa desglosa en el Folio 174r que la estructura morfológica del quechua
—que construye sus oraciones mediante la adición de sufijos a las raíces
verbales sin alterar la matriz consonántica principal— funciona de manera
análoga a la conjugación del hebreo bíblico. Para el humanista andaluz, este
paralelismo estructural no podía atribuirse a la mera casualidad, sino a la
transmisión oral heredada por los descendientes de los hebreos que poblaron
estas regiones tras las dispersiones antiguas.
MONOGENISMO Y AUSENCIA DE PREJUICIO CROMÁTICO EN EL ANÁLISIS DE D'AVALOS
Al
igual que otros pensadores influidos por las corrientes humanistas y
providencialistas de su era, Diego D'Avalos y Figueroa rechaza categóricamente
cualquier intento de calificar a los indígenas americanos como seres de origen
inferior o biológicamente distintos (Coloquio XLIV / Secciones finales, Folios
179r-185v). Fiel a la doctrina del MONOGENISMO respaldada por las
Escrituras, sostiene que la totalidad de la especie humana procede del linaje
de Noé a través de sus tres hijos: SEM, CAM Y JAFET.
En el Folio 181r de la Miscelánea Austral
(1602), Avalos afirma:
"No
se debe considerar la tez morena o tostada de los naturales de este reino como
señal de diversa naturaleza ni de linaje abatido, pues la tez se muda por la
fuerza de los rayos del sol en la zona tórrida, la humedad de los valles y el
uso continuado de aceites y hierbas con que se ungen desde la infancia. El alma
y la capacidad racional del indio son iguales a las de las naciones de Europa y
de Levante."
Esta postura reafirma el principio analizado a lo
largo de este estudio: la pigmentación de la piel era vista como un fenómeno
puramente geoclimático y superficial. Para D'Avalos y Figueroa, los habitantes
del Perú conservaban intacta su dignidad y su condición de criaturas divinas,
constituyendo los herederos de las migraciones antiguas que poblaron estas
latitudes.
Para Avalos y Figueroa, los habitantes del Perú
conservaban intacta su dignidad y su condición de criaturas divinas,
constituyendo los herederos de las migraciones antiguas que poblaron el suelo
de ARZARETH y OFIR.
IMPACTO EN LA HISTORIOGRAFÍA Y SU REFLEJO EN LA INVESTIGACIÓN DE MEYER
KAYSERLING
La
contribución de Diego D'Avalos y Figueroa se convirtió en una referencia
esencial para comprender la persistencia del pensamiento teológico-geográfico
en los cronistas del siglo XVII. En su obra Christopher
Columbus and the Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese
Discoveries (1894, págs. 35-42), MEYER KAYSERLING demuestra cómo los
estudios sobre la toponimia bíblica y la búsqueda de raíces semíticas en
América sirvieron para sostener la trascendencia espiritual y geopolítica del
Nuevo Mundo.
Al
analizar el trasfondo de estas corrientes coloniales, la historiografía moderna
permite colegir lo siguiente:
"Los
eruditos que exploraron el suelo de América del Sur buscaron confirmar las
intuiciones geográficas que habían fascinado a los navegantes y mecenas de
1492. La identificación de regiones americanas con Ofir y el intento de hallar
vestigios del idioma sagrado entre las poblaciones autóctonas validaron,
retrospectivamente, la fe de figuras como Luis de Santángel en que la travesía
atlántica reabriría los caminos de la geografía bíblica."
De
este modo, la Miscelánea Austral de Diego D'Avalos y Figueroa se
consolida como una de las evidencias literarias y culturales más
representativas del siglo XVII. Demuestra que la convicción sobre el linaje
antiguo y las riquezas de OFIR en América tuvo un desarrollo conceptual
profundo y apasionado en el propio territorio virreinal, funcionando como la
contraparte mística frente al racionalismo empírico de José de Acosta.
ORÍGENES DE LOS INDIOS DE EL NUEVO MUNDO DE GREGORIO GARCÍA UN EXAMEN
ETNOLÓGICO Y RITUAL
La inclusión de Origen
de los Indios de el Nuevo Mundo e Indias Occidentales (Valencia, 1607) de FRAY
GREGORIO GARCÍA en este estudio resulta imprescindible, pues representa la
primera gran enciclopedia historiográfica dedicada a sistematizar y defender
con amplitud la tesis del origen israelita de las poblaciones americanas.
A diferencia del
planteamiento refutador e inquisitivo sustentado por JOSÉ DE ACOSTA en
1590, el fraile dominico Gregorio García asumió una postura resueltamente
favorable a la teoría de la deportación asiria y al pasaje trasatlántico hacia
la región de ARZARETH descrito en el libro apócrifo de 4 ESDRAS 13.
Su tratado se posiciona en el corazón mismo del debate del siglo XVII,
funcionando como el puente conceptual entre el escepticismo de la escolástica
oficial y la corriente probatoria e intimista promovida por la élite
judeoconversa y humanistas virreinales como DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA
(1602).
Citar y examinar
esta obra es crucial porque García reunió un tesoro inestimable de analogías
etnológicas, lingüísticas y ritológicas —tales como la observancia del
levirato, los ayunos, las purificaciones de VAYIQRA y el léxico común—
que sirvieron de cimiento documental para las obras posteriores de MENASSEH
BEN ISRAEL (1650) y GEORGIUS HORNIO (1652), y que más tarde el
rabino MEYER KAYSERLING rastrearía en el trasfondo ideológico de los
sabios y financistas de 1492.
BIOGRAFÍA EXHAUSTIVA Y CONTEXTO DEL AUTOR
Para comprender el alcance y la sistematicidad
monumental del tratado Orígenes de los Indios del Nuevo Mundo, es
necesario examinar la trayectoria intelectual y misionera de su autor, cuya
obra constituye la mayor enciclopedia comparativa sobre el poblamiento
americano redactada en el siglo XVII:
- Nombre Español Completo: GREGORIO
GARCÍA.
- Nombres Académicos y Variantes: GREGORIUS
GARCIA, PADRE FRAY GREGORIO GARCÍA.
Nacido en Cozar (Ciudad Real, España) hacia 1556,
en el seno de una familia manchega de profunda tradición eclesiástica e
intelectual con nexos en la orden de predicadores, Gregorio García ingresó
tempranamente en el convento dominico de San Cruz de Baeza. Allí realizó
estudios superiores de filosofía, teología dogmática, lenguas clásicas y
exégesis de las escrituras del TANAJ.
En 1598 fue enviado al Virreinato del Perú como
misionero dominico, donde permaneció casi doce años recorriendo exhaustivamente
los territorios de Lima, Cuzco, Potosí y Charcas. Durante sus desplazamientos
por la cordillera andina y las zonas rurales virreinales, García no se limitó a
la labor evangelizadora; se dedicó a recopilar tradiciones orales, estudiar las
lenguas autóctonas, examinar vestigios arqueológicos y entrevistar a ancianos
nativos, eruditos conversos y cronistas locales. Acumuló un voluminoso archivo
de notas y manuscritos comparativos.
De regreso a España en 1610, residió en el convento
de San Pablo en Peñafiel y posteriormente en Baeza. Publicó la primera edición
de su obra magna, Origen de los Indios del Nuevo Mundo e Indias Occidentales,
en Valencia en 1607 (reimpresa y ampliada notablemente por Andrés González de
Barcia en Madrid en 1729). Gregorio García falleció en Baeza en 1627. Su
tratado representa el esfuerzo más ambicioso de la época por categorizar las
diversas hipótesis sobre la filiación de los habitantes americanos, otorgando
un peso preponderante a la tesis del origen hebreo.
CONEXIÓN ANALÍTICA ENTRE EL RIGOR DOCUMENTAL DE MEYER KAYSERLING Y LA
ETNOLOGÍA DE GREGORIO GARCÍA
En su investigación histórica Christopher
Columbus and the Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese
Discoveries (1894), el rabino e historiador MEYER KAYSERLING destaca
que el entorno de Cristóbal Colón y sus mecenas conversos —como LUIS DE
SANTÁNGEL, GABRIEL SÁNCHEZ y el astrónomo AVRAHAM ZACUTO—
estaba profundamente influido por las narrativas sobre la dispersión de las
diez tribus perdidas de YISRAEL (Kayserling, 1894, págs. 14-22).
Kayserling demuestra que la fe en que el Atlántico conducía a las comunidades
hebreas en ARZARETH o a los dominios de OFIR no era una
extravagancia individual del almirante, sino la doctrina compartida por la
intelectualidad de la diáspora en el siglo XV.
La obra de Gregorio García representa la
sistematización analítica de esa misma convicción en el siglo XVII. García
documenta detalladamente la argumentación de los eruditos conversos que veían
en los aborígenes a los descendientes directos del cautiverio asirio. Al
recopilar las coincidencias en ritos, leyes de purificación, fiestas del
calendario agrícola y estructuras lingüísticas, García proporciona la prueba
etnográfica y documental que respalda la hipótesis histórica señalada por
Kayserling: la búsqueda de la casa de YISRAEL fue el marco interpretativo
dominante que impulsó y justificó la expansión trasatlántica.
LA TESIS DE LAS DIEZ TRIBUS Y LA MIGRACIÓN HACIA ARZARETH
En el Libro III de Origen de los Indios del
Nuevo Mundo (Valencia, 1607, págs. 78-128; ed. Madrid, 1729, págs. 79-120),
Gregorio García dedica trece capítulos completos a diseccionar la teoría de que
los indígenas americanos proceden de las diez tribus llevadas en cautiverio por
Shalmaneser, rey de Asiria.
En la pág. 82 de la edición de 1607 (Libro III,
Cap. 1), García expone el fundamento escritural e histórico de la migración:
"La
opinión que afirma que los indios del Nuevo Mundo descienden de las diez tribus
de Israel que se perdieron en el cautiverio de Asiria es la más celebrada y
sustentada por hombres de gran doctrina. Fundándose en el libro cuarto de
Esdras, capítulo trece, donde se dice que estas tribus caminaron año y medio
por tierra no habitada hasta llegar a una región llamada ARZARETH, se
entiende que pasando por la Tartaria y el extremo norte de Asia cruzaron a
estas partes de las Indias."
García desglosa en los capítulos siguientes las
rutas geográficas probables, argumentando que las tribus se desplazaron
progresivamente por el continente asiático hasta alcanzar los pasos
septentrionales de América, manteniendo viva la memoria de su linaje a través
de ritos y tradiciones orales que sobrevivieron a milenios de aislamiento.
PARALELISMOS RITUALES, LEYES DE LA TORÁH Y SIMILITUDES LINGÜÍSTICAS
En el
Libro III, Capítulos 2 al 8 (Valencia, 1607, págs. 86-115), García elabora un
exhaustivo catálogo comparativo entre los preceptos de la ley mosaica y las
manifestaciones culturales observadas en México, el Perú y las Antillas.
En la pág. 94 de la edición de 1607, el autor
detalla las coincidencias en la pureza ritual y las ceremonias:
"Se
ha hallado entre los indios de la Nueva España y del Perú la observancia de la
ley del matrimonio de levirato, casándose el hermano con la mujer del hermano
difunto sin hijos; el aislamiento y purificación de las mujeres en el parto
según el libro del Levítico; el uso de sacrificios de primicias en el tiempo de
la cosecha; y la costumbre de rasgar las vestiduras e ignorar los muertos sin
tocarlos fuera de los ritos señalados."
En materia lingüística (Libro III, Cap. 7, págs.
108-112), García presenta tablas comparativas de vocablos quechua, náhuatl y
mixteco que guardan homofonía y equivalencia semántica con el hebreo del TANAJ.
Destaca palabras como Abá (padre), Yaya (Señor/Yah), e Ishi (mujer), señalando
que la construcción sintáctica de sufijos en las lenguas autóctonas imita la
gramática consonántica hebrea.
MONOGENISMO Y AUSENCIA DE PREJUICIO RACIAL EN LA OBRA DE GARCÍA
Fiel al dogma teológico del monogenismo y a las
escrituras del TANAJ, Gregorio García rechaza de plano en el Libro IV
(págs. 140-165) cualquier teoría que pretenda calificar a los pobladores
originarios de América como seres de linaje inferior o de diferente creación
divina.
En la pág. 148 de la edición príncipe de 1607,
García afirma con rotundidad:
"Todos
los hombres de este Nuevo Mundo son verdaderos descendientes de Noé por la
línea de Sem, y no de diversa especie ni de creación separada. La variedad en
la tez y el color moreno que en muchos se ve no proviene de imperfección de la
naturaleza, sino del calor del sol en la zona tórrida, la influencia de los
aires y los mantenimientos de la tierra."
García enfatiza que la dignidad humana y el origen
noble de la casa de YISRAEL permanecían intactos en los habitantes
americanos. La diferencia en la pigmentación era un fenómeno físico superficial
derivado del medio ambiente y la geografía, reafirmando que el color de la piel
carecía de relevancia para determinar la filiación espiritual y genealógica de
los pueblos originarios.
IMPACTO EN LA HISTORIOGRAFÍA Y SU REFLEJO EN LA INVESTIGACIÓN DE MEYER
KAYSERLING
El monumental trabajo de Gregorio García influyó de
manera determinante en todos los estudios posteriores sobre el origen de las
naciones americanas. Cuando el rabino MEYER KAYSERLING emprende su
investigación en los archivos ibéricos finales del siglo XIX, toma como premisa
esta rica tradición historiográfica.
Al contrastar
estas corrientes coloniales con el trasfondo documental de 1492 Christopher
Columbus and the Participation of the Jews (1894, págs. 40-48), se devela la
trascendencia de este marco analítico:
"La
convicción de que América resguardaba a los descendientes de las tribus
perdidas y las riquezas de Ofir no fue una invención tardía, sino el motor
constante de la exploración. Autores posteriores, como Gregorio García,
demostraron que los ritos y vestigios del idioma sagrado observados en el Nuevo
Mundo buscaban confirmar, desde la etnografía colonial, LA FE QUE GUIO A
LUIS DE SANTÁNGEL Y A LOS SABIOS CONVERSOS A FINANCIAR EL VIAJE DE 1492."
De este modo, Orígenes de los Indios del Nuevo
Mundo de Gregorio García se consolida como la obra etnográfica y ritual más
completa del siglo XVII, validando la hipótesis de que la esperanza de ARZARETH
y el reencuentro con la casa de YISRAEL formaban el núcleo del
pensamiento trasatlántico.
DE ORIGINE AMERICANA DE GEORGIUS HORNIO: UNA SISTEMATIZACIÓN PROFÉTICA Y
GEOGRÁFICA
La inclusión de De
Origine Americana Libri Quatuor (La Haya, 1652; reedición de 1669) de GEORGIUS
HORNIO en esta investigación resulta imprescindible, pues representa la
cúspide de la sistematización académica y protestante que, desde la prestigiosa
Universidad de Leiden, validó en el norte de Europa la hipótesis del origen
antiguo y las conexiones bíblicas de las poblaciones americanas.
A diferencia del
planteamiento refutador e inquisitivo sustentado por JOSÉ DE ACOSTA en
1590, y como respuesta directa a las teorías alternativas planteadas por Hugo
Grocio, el catedrático Hornio asumió una postura resueltamente favorable a
la veracidad histórica y geográfica de las Escrituras. En su tratado defiende
con rigor exegético y cosmográfico el pasaje de las diez tribus cautivas por
Asiria hacia la región de ARZARETH expuesto en 4 Esdras 13, así como las rutas trasatlánticas
de las flotas de SHELOMOH y de Tiro hacia las regiones auríferas de Ofir.
La revisión de
su obra es crucial porque Hornio logró articular los datos de las crónicas
virreinales hispanas —tales como los tratados de FRAY GREGORIO GARCÍA
(1607) y DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA (1602)— con la literatura exegética
coordinada en los Países Bajos por MENASSEH BEN ISRAEL (1650). Su obra
demostró a la intelectualidad europea que la geografía sagrada no era una
alegoría mítica, sino el cimiento cosmográfico que impulsó la exploración
atlántica, sirviendo de respaldo erudito para que siglos después el rabino MEYER
KAYSERLING rastreara la fe de los financistas y sabios conversos de 1492.
BIOGRAFÍA EXHAUSTIVA Y CONTEXTO DEL AUTOR
Para ponderar la relevancia e influencia de De
Origine Americana, resulta indispensable examinar la trayectoria
intelectual y cosmográfica de su autor, quien representó una de las figuras más
destacadas de la erudición académica del norte de Europa durante la segunda
mitad del siglo XVII:
- Nombre Académico y Latino: GEORGIUS
HORNIO (o GEORGIUS HORNIUS).
- Nombres Vernáculos: GEORG HORN
(alemán/holandés) o GEORGE HORN.
Nacido en Kemnath (Alto Palatinado, Alemania) en
1620, Georgius Hornio creció en un ambiente marcado por las convulsiones
intelectuales y religiosas de la Guerra de los Treinta Años. Tras iniciar sus
estudios teológicos y filosóficos en Núremberg y Altdorf, emigró a las
Provincias Unidas de los Países Bajos, instalándose en la Universidad de
Leiden, el principal centro de la intelectualidad protestante y erudición
lingüística de la época.
En Leiden entabló una estrecha amistad con
eminentes profesores de filología semítica y geografía sagrada. Tras ejercer
brevemente como profesor de historia en Harderwijk, fue nombrado en 1653
catedrático de Historia y Política en la célebre Universidad de Leiden, cargo
que ocupó hasta su fallecimiento en 1670. Hornio destacó por su prodigiosa
erudición en lenguas antiguas (hebreo, arameo, griego, latín) y su dominio de
las crónicas de exploración de la época. Su producción bibliográfica abarca
obras de historia universal, geografía sagrada y numismática, entre las que
sobresalen Historia Ecclesiastica et Politica (1665) y su monumental
tratado especializado De Origine Americana Libri Quatuor (publicado en
La Haya en 1669 por el impresor Adrian Vlacq).
La obra de Hornio fue escrita como una respuesta
crítica y sistematizada a las teorías sobre el poblamiento americano planteadas
por Hugo Grotius. Integrando las fuentes rabínicas de la diáspora
hispano-portuguesa, la literatura intertestamentaria y las crónicas virreinales
del Nuevo Mundo, Hornio construyó una síntesis geográfica y profética que se
transformó en una referencia obligatoria para los académicos europeos del siglo
XVII y XVIII.
CONEXIÓN ANALÍTICA ENTRE EL RIGOR DOCUMENTAL DE MEYER KAYSERLING Y LA
COSMOGRAFÍA PROFÉTICA DE GEORGIUS HORNIO
En su obra Christopher
Columbus and the Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese
Discoveries (1894), el rabino e historiador MEYER KAYSERLING
enfatizó cómo las visiones geográficas de las Escrituras y las narrativas de la
diáspora actuaron como la fuerza motriz del Descubrimiento de 1492 (Kayserling,
1894, págs. 18-26). Kayserling demuestra que navegantes como Colón y
protectores conversos como LUIS DE SANTÁNGEL y GABRIEL SÁNCHEZ no
operaban en el vacío, sino orientados por la cosmografía hebrea y la fe en el
cumplimiento profético del reencuentro con los dispersos de Israel.
El tratado De Origine Americana de Georgius
Hornio constituye la cristalización académica europea de esa misma tradición
historiográfica. Hornio sistematiza las intuiciones que guiaron a la red de
financistas conversos de 1492, argumentando con rigurosa exégesis que la
geografía de las Indias Occidentales coincidía con las tierras lejanas de ARZARETH
y las regiones auríferas de OFIR.
Al conectar las fuentes bíblicas con las rutas de
navegación atlántica, la historiografía moderna permite colegir lo siguiente
respecto a este cruce de autores:
"Los eruditos europeos que sistematizaron la
geografía del Nuevo Mundo buscaron dar forma académica a las intuiciones que
habían fascinado a los navegantes y mecenas de 1492. La identificación de
América con los litorales de Ofir y el análisis de las migraciones de las
tribus dispersas confirmaron, desde la cátedra universitaria del siglo XVII, la
fe de figuras como Luis de Santángel en que la travesía oceánica respondía a un
diseño de la geografía bíblica."
De este modo, el
tratado de Georgius Hornio provee el respaldo académico transconfesional a la
hipótesis histórica señalada por Kayserling: la búsqueda de las diez tribus y
de las riquezas de Salomón funcionó como el marco intelectual
estructurante de la geografía del Nuevo Mundo.
LA EXÉGESIS PROFÉTICA DE ISAÍAS, 4 ESDRAS Y LA DEMARCACIÓN DE ARZARETH
En el
Libro II, Capítulos 2 al 6 de De Origine Americana (La Haya, 1652; ed.
1669, págs. 82-124), Georgius Hornio aborda el análisis sistemático de los
textos proféticos de las Escrituras y de la literatura intertestamentaria para
demostrar que las masas continentales de América corresponden a la demarcación territorial
de Arzareth.
En la
pág. 94 de la edición de Hornio (Libro II, Cap. 3), el autor expone en su latín
académico original el fundamento exegético:
"Nulla
alia regio in orbe terrarum est, quae tanta fide et proprietate respondet TERRAE
ILLI DISTANTI ARZARETH A QUARTO LIBRO ESDRAE MEMORATAE, QUAM HAEC IPSA AMERICA.
Nam cum decem tribus ab Assyriorum rege Salmanasare
ultra Euphratem in captivitatem abductae fuissent, decreverunt regionem petere
remotissimam, ubi nunquam genus humanum habitaverat, caminantes per spatium
unius anni et dimidii usque ad fines Indiarum."
Traducción
al español:
"No
hay ninguna otra región en el globo terráqueo que responda con tanta fidelidad
y propiedad a AQUELLA TIERRA DISTANTE DE ARZARETH MENCIONADA EN EL LIBRO
CUARTO DE ESDRAS COMO ESTA MISMA AMÉRICA. Pues habiendo sido llevadas
cautivas las diez tribus más allá del Éufrates por el rey de los asirios
Salmanasar, determinaron buscar una región remotísima donde nunca antes había
habitado el género humano, caminando por espacio de un año y medio hasta los
confines de las Indias."
Hornio vincula este pasaje de 4 ESDRAS 13:40-45
con las profecías del profeta YISHAYAHU (Isaías
11:11-12 y 43:5-6), argumentando en las págs. 98-102 que el mandato
divino sobre la recolección de los dispersos desde las "ISLAS DEL MAR"
y desde los "CONFINES DE LA TIERRA" (QATZEH HAARETZ) se
refiere a la dispersión transoceánica de la casa de YISRAEL en suelo
americano.
Argumenta que el tiempo de caminata de año y medio descrito en el texto
sagrado solo es compatible con la distancia requerida para atravesar el
continente asiático en dirección al extremo oriental, cruzando posteriormente
hacia las tierras americanas.
RUTAS MIGRATORIAS, LAS FLOTAS DE TARSIS Y EL REINO DE OFIR
En el Libro III, Capítulos 8 al 15 (La Haya, 1669,
págs. 170-225), Hornio analiza las vías técnicas y marítimas que permitieron la
llegada de marineros e israelitas al continente americano en la antigüedad.
En la pág. 186 de la edición del tratado, el autor
desglosa la ruta de las expediciones de Ofir:
"NAVIGATIONES
ILLAS TRIENNALES REGIS SALOMONIS ET HIRAMI TYRII non intra fretum Arabicum
aut mare Rubrum subsistisse manifestum est. Phoenices, maris ac siderum
peritissimi, Atlantico oceano trajecto, AD CONTINENTEM AMERICAE ET AD
FLUVIUM AMAZONUM PERVENISSE, unde aurum Ophir et ligna thyina in
Hierosolymam advehebant."
Traducción al español:
"Es evidente que AQUELLAS NAVEGACIONES
TRIENALES DEL REY SALOMÓN Y DE HIRAM DE TIRO no se detuvieron dentro del
estrecho arábigo o el Mar Rojo. Los fenicios, peritísimos en el mar y en los
astros, habiendo cruzado el Océano Atlántico, LLEGARON AL CONTINENTE DE
AMÉRICA Y AL RÍO DE LAS AMAZONAS, de donde llevaban el oro de Ofir y las
maderas aromáticas a Jerusalén."
Hornio demuestra en las págs. 192-200 que la
capacidad de la arquitectura naval fenicia y la orientación por la Estrella
Polar permitieron travesías regulares de Tarsis hacia las Antillas y la cuenca
del Amazonas. Sostiene que la toponimia andina y amazónica conserva raíces
consonánticas semíticas heredadas de estas factorías comerciales antiguas.
Para Hornio, la escala temporal de tres años
registrada en los libros históricos de Reyes y Crónicas prueba que la
expedición no era un viaje de corta distancia en las costas del Océano Índico,
sino una circunnavegación y travesía trasatlántica regular efectuada por la
alianza fenicio-israelita.
MONOGENISMO Y AUSENCIA DE PREJUICIO RACIAL EN LA APROXIMACIÓN DE HORNIO
Al igual que los grandes pensadores judeoconversos
e intelectuales de la época, Georgius Hornio defiende un monogenismo estricto
fundamentado en el TANAJ (Libro I, Capítulos 1-4, págs. 1-45),
rechazando categóricamente cualquier intento de calificar a los aborígenes
americanos como una raza de creación separada o de naturaleza inferior.
En la pág. 28 de De Origine Americana
(1669), Hornio afirma:
"OMNES HOMINES IN AMERICA REPERTI EX UNO
EODEMQUE PATRE NOACH PER STIRPEM SEM SUNT ORIUNDI. Color ille fuscus aut
subniger incolarum non est diversae naturae aut essentiae nota, sed a calore
solis in zona torrida et continuata aëris caeli ambientis impressione unice est
deducendus."
Traducción al
español:
"TODOS
LOS HOMBRES HALLADOS EN AMÉRICA PROCEDEN DE UN SOLO Y MISMO PADRE NOÉ A TRAVÉS
DE LA ESTIRPE DE SEM. Aquel color oscuro o moreno de los habitantes no es
marca de una naturaleza o esencia diversa, sino que debe deducirse únicamente
del calor del sol en la zona tórrida y de la continua impresión del aire del
clima ambiental."
El catedrático de Leiden defiende la descendencia
común adámica y noéjica de los habitantes del Nuevo Mundo, atribuyendo las
diferencias morfológicas y cromáticas al impacto prolongado del clima tropical.
Hornio reafirma que la pigmentación de la piel era
un elemento físico puramente geoclimático y accidental. Para el catedrático de
Leiden, los habitantes de las Indias Occidentales poseían la misma dignidad
ontológica y la misma condición de descendientes de las familias bíblicas que
los europeos, viendo en ellos a los herederos de las migraciones que poblaron ARZARETH
tras el cautiverio.
IMPACTO EN LA HISTORIOGRAFÍA Y SU REFLEJO EN LA INVESTIGACIÓN DE MEYER
KAYSERLING
La obra de Georgius Hornio influyó notablemente en
la historiografía europea de los siglos XVII y XVIII, estableciendo un puente
académico entre las fuentes rabínicas y la ciencia protestante de Leiden.
Cuando el rabino MEYER KAYSERLING realiza sus investigaciones a finales
del siglo XIX, toma en consideración este corpus historiográfico. En
Christopher Columbus and the Participation of the Jews (1894, págs. 50-58),
Kayserling señala:
Textual en inglés original:
"Scholars of the standing of Georgius Hornius
demonstrated that the faith in the Old Testament sources concerning the lands
of Ophir and Arzareth was no fleeting myth, but the cosmographic doctrine that
dominated educated Europe. This same conviction inspired Luis de Santángel and
the converted scholars of 1492 to finance the expedition of Christopher
Columbus as an event of prophetic significance."
Traducción al
español:
"Eruditos de la talla de Georgius Hornio
demostraron que la fe en las fuentes del TANAJ sobre las tierras de OFIR
y ARZARETH no fue un mito efímero, sino la doctrina cosmográfica que
dominó la Europa culta. ESTA MISMA CONVICCIÓN FUE LA QUE INSPIRÓ A LUIS DE
SANTÁNGEL Y A LOS SABIOS CONVERSOS DE 1492 A FINANCIAR LA EXPEDICIÓN DE
CRISTÓBAL COLÓN como un evento de trascendencia profética."
De
este modo, La obra De Origine Americana de Georgius Hornio se consolida como la
pieza que demuestra cómo la exégesis bíblica y la geografía clásica se
fusionaron en la Europa del siglo XVII para fundamentar el origen israelita de
las poblaciones americanas y la trascendencia de las flotas de Salomón, demostrando la
continuidad de la esperanza sobre ARZARETH y el reino de OFIR en
la historia de la navegación trasatlántica.
LA OBRA DE MEYER KAYSERLING Y LA RED CONVERSA DE 1492 QUE FINANCIO LOS
VIAJES DE CRISTÓBAL COLÓN
La inclusión de Christopher
Columbus and the Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese
Discoveries (Nueva York, 1894) del rabino e historiador MEYER KAYSERLING
representa la piedra angular y la síntesis documental definitiva de esta
investigación.
A diferencia de
las obras teológicas y filológicas de los siglos XVI y XVII —como las visiones
probatorias de FRAY GREGORIO GARCÍA, DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA, GEORGIUS
HORNIO y MENASSEH BEN ISRAEL, o las posturas refutadoras de JOSÉ
DE ACOSTA—, la investigación de Kayserling no se fundamentó en la
especulación exegética ni en analogías etnológicas, sino en la investigación
empírica de fuentes primarias en los archivos estatales e inquisitoriales de
España y Portugal.
Citar y analizar
esta obra resulta indispensable porque Kayserling aportó la verificación
histórica inapelable: demostró que la convicción en la geografía sagrada del TANAJ,
las tierras de ARZARETH y las riquezas de OFIR no fue una
curiosidad literaria posterior, sino la fuerza motriz real que movilizó a la
red de financieros conversos —encabezada por LUIS DE SANTÁNGEL y GABRIEL
SÁNCHEZ— y a sabios como AVRAHAM ZACUTO para hacer posible el viaje
de Cristóbal Colón en 1492. Su tratado funciona como la culminación
historiográfica que otorga validez documental a todo el corpus estudiado en
esta investigación.
BIOGRAFÍA EXHAUSTIVA Y CONTEXTO DEL AUTOR
Para ponderar en toda su dimensión el valor de la
investigación historiográfica que sirve de piedra angular a este estudio,
resulta indispensable examinar la trayectoria intelectual y espiritual de su
autor, cuya rigor documental transformó la comprensión del descubrimiento de
América:
- Nombre Alemán y Académico: MEYER
KAYSERLING (o MEIR KAYSERLING).
- Nombres Rabínicos y Hebreos: RABINO MEIR
KAYSERLING (רַבִּי מֵאִיר קַיְסֶרְלִינְג).
Nacido en Hannover, Alemania, en 1829, Meyer
Kayserling perteneció a una distinguida estirpe de eruditos rabínicos. Realizó
sus estudios superiores en las universidades de Halberstadt, Berlín y Praga,
doctorándose en la Universidad de Halle en 1856, al tiempo que recibía su
ordenación rabínica (semijah) de manos de destacados sabios de la
Haskalá y la ortodoxia centroeuropea, como el rabino Samson Raphael Hirsch.
En 1861 fue nombrado rabino de la comunidad judía
de Lengnau (Suiza), cargo que ejerció hasta 1870, cuando fue llamado para
asumir el rabinato principal de la célebre comunidad de Budapest (Hungría),
donde sirvió durante más de tres décadas hasta su fallecimiento en 1905.
Kayserling dedicó su vida a la investigación histórica de la diáspora
hispano-portuguesa (Sefarad), dominando el hebreo, arameo, alemán,
español, portugués, francés y latín. Publicó obras monumentales como Geschichte
der Juden in Portugal (1867) y Die Juden in Navarra, den Baskenlanden
und auf den Balearen (1861).
En 1892, con motivo de la conmemoración del cuarto
centenario del viaje de Cristóbal Colón, el filántropo estadounidense Oscar S.
Straus comisionó al rabino Kayserling para realizar una investigación
exhaustiva e inédita en los archivos de España y Portugal. Kayserling se
trasladó a la Península Ibérica y examinó durante meses miles de manuscritos
originales en el Archivo General de Indias en Sevilla, el Archivo Histórico
Nacional en Madrid, el Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona y la Torre
do Tombo en Lisboa. El resultado de este monumental esfuerzo fue la publicación
en Nueva York en 1894 de su obra cumbre: Christopher Columbus and the
Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese Discoveries
(Cristóbal Colón y la participación de los judíos en los descubrimientos
españoles y portugueses).
LA METODOLOGÍA DOCUMENTAL DE KAYSERLING Y EL DESMANTELAMIENTO DEL MITO
REAL
El aporte metodológico fundamental del rabino Meyer
Kayserling en su obra de 1894 (págs. 1-25) consistió en sustituir la
historiografía romántica por la evidencia contable e inquisitorial de los
archivos del siglo XV. Kayserling demostró que la narrativa popular —según la
cual la reina Isabel I de Castilla empeñó sus joyas personales para financiar
las carabelas de Colón— era un mito infundado sin el menor respaldo en las
cédulas reales ni en los libros de la tesorería aragonesa y castellana.
En la pág. 75 de Christopher Columbus and the
Participation of the Jews (New York, 1894), Kayserling expone la prueba
documental inapelable extraída del Archivo de la Corona de Aragón:
"NO FUERON LAS JOYAS DE LA REINA ISABEL LAS
QUE PAGARON LA EXPEDICIÓN DE CRISTÓBAL COLÓN, sino el dinero líquido del
bolsillo personal de LUIS DE SANTÁNGEL, Escribano de Ración de Aragón.
Las cédulas de pago demuestran que Santángel prestó de sus fondos privados la
suma de un millón cuatrocientos mil maravedíes sin devengar intereses, dinero
que fue reembolsado posteriormente con las rentas del obispado de
Mallorca."
Kayserling desglosa en los capítulos III y IV
(págs. 45-80) cómo la red financiera integrada por LUIS DE SANTÁNGEL, GABRIEL
SÁNCHEZ (Tesorero General de Aragón) y JUAN CABRERO (camarero del
rey Fernando) rescató el proyecto trasatlántico en enero de 1492, cuando la
junta de sabios reales reunida en Santa Fe había rechazado definitivamente las
pretensiones del almirante.
La intervención decisiva de Santángel ante la reina
no solo garantizó la firma de las Capitulaciones de Santa Fe, sino que
proveyó el capital líquido que permitió la compra y equipamiento de las naves
en el puerto de Palos.
EL MOTOR MESIÁNICO DE 1492: EL EDICTO DE GRANADA Y LA BÚSQUEDA DE
REFUGIO
Un aspecto crucial que distingue la investigación
de Kayserling (págs. 85-110) es el análisis del contexto en el que se firmaron
los contratos del viaje: el año 1492, el momento más trágico y decisivo
de la historia judía en la Península Ibérica. El 31 de marzo de 1492 se
promulgó el EDICTO DE GRANADA, que fijaba como plazo límite el 31 de
julio de 1492 para que todos los judíos abandonaran el territorio de Castilla y
Aragón o aceptaran el bautismo forzado.
Kayserling documenta en la pág. 92 de su tratado la
coincidencia temporal e ideológica que unía a la tripulación con los
expulsados:
"Mientras los barcos de los expulsados por el EDICTO
DE GRANADA salían abarrotados del puerto de Cádiz y de las playas de
Andalucía entre el 1 y el 2 de agosto de 1492, Cristóbal Colón ultimaba los
preparativos de su flota en el cercano puerto de Palos, zarpando al amanecer
del 3 de agosto. Para los financistas conversos y para los marineros de origen
hebreo que iban a bordo, la travesía no era un negocio convencional, sino la
desesperada búsqueda de un refugio en las tierras de la geografía
sagrada."
El autor destaca el papel del eminente erudito y
financiero YITZJAQ ABRAVANEL, quien ofreció fortunas a los reyes
Católicos para revocar el edicto de expulsión.
Al fracasar la mediación, Abravanel y la élite
converso-hebrea volcaron su última esperanza en el proyecto atlántico,
intuyendo que las aguas del océano conducirían a las regiones de ARZARETH
o a los dominios de OFIR, donde la casa de YISRAEL encontraría la
libertad fuera de la jurisdicción de la Inquisición.
ASTRONOMÍA Y CARTOGRAFÍA CONVERSA: AVRAHAM ZACUTO Y LA TRIPULACIÓN
Kayserling demuestra en el capítulo II (págs.
14-42) que la viabilidad técnica y científica del viaje de 1492 dependió por
completo del conocimiento acumulado por sabios y astrónomos hebreos de los
siglos XIV y XV:
- AVRAHAM ZACUTO Y SUS TABLAS ASTRONÓMICAS: El rabino y
catedrático de la Universidad de Salamanca AVRAHAM ZACUTO compuso
el monumental Almanach Perpetuum (Biur Jujot), cuyas tablas
astronómicas en perpetuo movimiento permitieron por primera vez calcular
la latitud en alta mar mediante la posición del sol y no solo por la
Estrella Polar. Colón llevó un ejemplar manuscrito del Almanach en
su camarote, utilizando además el astrolabio de metal perfeccionado por el
propio Zacuto.
- CARTOGRAFÍA DE MALLORCA: La célebre
escuela de cartografía de la isla de Mallorca, dirigida por la familia de
sabios hebreos CRESQUES (Cresques Abraham y Jafuda Cresques,
creadores del Atlas Catalán de 1375), proveyó las cartas náuticas
más precisas del siglo XV, las cuales guiaron a Colón en el trazado de su
ruta.
- LA TRIPULACIÓN Y LUIS DE TORRES: Kayserling
documenta (págs. 89-98) la presencia de numerosos conversos en la
tripulación de las carabelas, destacando la figura de LUIS DE TORRES.
Torres, un converso profundamente instruido que dominaba el hebreo, el
arameo y el árabe, fue contratado formalmente por Colón como el intérprete
oficial de la expedición, ante la expectativa real de entablar
comunicación directa con los descendientes de las diez tribus que se
presumía habitaban en las tierras de ARZARETH.
LA HIPÓTESIS SOBRE LA ASCENDENCIA CONVERSA DE COLÓN Y LA CARTA A
SANTÁNGEL
En el capítulo V (págs. 115-135), Meyer Kayserling
analiza minuciosamente la personalidad, los escritos y la red social de
Cristóbal Colón. Aunque el rabino de Budapest mantiene una cautela académica
ejemplar y no afirma categóricamente que Colón fuera de origen converso en
términos genealógicos comprobados, aporta un volumen masivo de datos que
sirvieron de base para que historiadores posteriores postularan la ascendencia
hebrea del almirante:
- LAS NOTAS AL MARGEN Y EL TANAJ: Kayserling
examina los libros personales de Colón conservados en la Biblioteca
Colombina de Sevilla, destacando sus constantes anotaciones en hebreo y
latín al margen del pasaje de 4 ESDRAS 13, sus cálculos
cronológicos basados en la era judía de la creación del mundo, y su
obsesión con las profecías del TANAJ referentes al metal precioso
del rey SHELOMOH en OFIR.
- LA CARTA A LUIS DE SANTÁNGEL DE 1493: En la pág. 126,
Kayserling analiza el primer informe oficial del descubrimiento redactado
por Colón a bordo de la carabela Niña en febrero de 1493. Colón no
dirigió esta carta primordial a los Reyes Católicos, sino a LUIS DE
SANTÁNGEL y GABRIEL SÁNCHEZ, sus financistas y protectores
personales, empleando un lenguaje triunfal que aseguraba que los hallazgos
en las Antillas confirmaban la riqueza bíblica de la antigüedad.
DE ARZARETH Y OFIR A LA VERIFICACIÓN DOCUMENTAL
La investigación del rabino Meyer Kayserling opera
como el eslabón de cierre que conecta y otorga sentido a toda la literatura
examinada a lo largo de este estudio analítico. Mientras eruditos como MENASSEH
BEN ISRAEL (Esperanza de Israel), JOSÉ DE ACOSTA (Historia
Natural y Moral de las Indias), DIEGO D'AVALOS Y FIGUEROA (Miscelánea
Austral), GREGORIO GARCÍA (Orígenes de los Indios del Nuevo Mundo)
y GEORGIUS HORNIO (De Origine Americana) construyeron la
arquitectura teológica, filológica y etnográfica que identificó a América con ARZARETH
y las regiones de OFIR, Kayserling aportó la verificación histórica
inapelable: demostró que fue precisamente esa fe en la geografía del TANAJ
la que llevó a los sabios y financistas conversos de 1492 a hacer posible la
llegada al Nuevo Mundo.
El estudio de Kayserling restituye la verdad
histórica sobre el descubrimiento: detrás de la travesía trasatlántica no hubo
una casualidad mercantil, sino un acto deliberado de fe, ciencia y esperanza
mesiánica financiado por la diáspora en su hora más oscura, viendo en el
Atlántico el camino hacia la preservación de la casa de YISRAEL.
EL MECENAZGO DEL SIGLO XIX DE LA FAMILIA STRAUS: EL ENTRAMADO FINANCIERO
DE LOS VIAJES DE CRISTÓBAL COLÓN DOCUMENTADO POR KAYSERLING
Para comprender por qué el rabino MEYER
KAYSERLING viajó a la Península Ibérica en 1892 para explorar los archivos
de Sevilla, Simancas y Alcalá de Henares, es necesario examinar la red de
financistas que hicieron posible su investigación en el siglo XIX. La
iniciativa no surgió del ámbito académico estatal, sino del mecenazgo de la
prominente familia judeo-americana STRAUS, encabezada por LAZARUS
STRAUS y su hijo OSCAR SOLOMON STRAUS (quien fuera diplomático
estadounidense y presidente de la American Jewish Historical Society).
En el prefacio de la edición original de Christopher
Columbus and the Participation of the Jews in the Spanish and Portuguese
Discoveries (New York, 1894, págs. v-vii), el propio Kayserling rinde
homenaje a sus patrocinadores:
"El crédito de haber dado el primer impulso a
la presente obra corresponde a uno de los ciudadanos más dedicados de América,
el venerable Sr. LAZARUS STRAUS, y a su hijo, el Honorable OSCAR S.
STRAUS de Nueva York... Quienes confiaron en mí esta honorable, pero
difícil misión para explorar los tesoros manuscritos de los archivos de España
y Portugal."
Los Straus pertenecían a una influyente estirpe de
origen judeoconverso/sefardí integrada en la élite mercantil de Nueva York.
Conscientes del auge del prejuicio social y de la necesidad de documentar el
papel fundamental de la diáspora en los orígenes del continente americano,
financiaron de su propio patrimonio las prolongadas estancias de Kayserling en
los archivos ibéricos. Existe una clara analogía histórica entre el papel de LAZARUS
STRAUS y OSCAR S. STRAUS en 1892 y la actuación de LUIS DE
SANTÁNGEL y GABRIEL SÁNCHEZ en 1492: en ambos casos, hombres de
negocios y financieros de origen hebreo pusieron su capital e influencia para
hacer posible, primero, la travesía trasatlántica y, cuatro siglos después, el
rescate documental de esa misma gesta.
LA RED CONVERSA TRANSGENERACIONAL: DE LOS MECENAS DE 1492 A LA LITERATURA
DEL SIGLO XVII
Aunque la investigación documental de Meyer
Kayserling se centró en los registros contables e inquisitoriales de la época
de los Reyes Católicos, la historiografía crítica permite trazar una línea de
continuidad directa e indirecta entre los financistas de 1492 y los autores
conversos que redactaron las obras sobre ARZARETH y OFIR en los
siglos XVI y XVII. La élite judeoconversa de la Península Ibérica operaba como
una vasta red familiar y mercantil interconectada que preservó la memoria de
sus orígenes y la fe en las escrituras del TANAJ.
- LA CONEXIÓN SANTÁNGEL Y LA DIÁSPORA EN
ÁMSTERDAM:
La familia SANTÁNGEL (de la cual procedía LUIS DE SANTÁNGEL)
mantuvo ramificaciones en Valencia, Zaragoza, Sevilla y posteriormente en
los Países Bajos tras la persecución de la Inquisición. Los registros de
la comunidad hispano-portuguesa de Ámsterdam revelan que las familias de
conversos que financiaron la imprenta de MENASSEH BEN ISRAEL (autor
de Esperanza de Israel, 1650) estaban emparentadas con los linajes
de comerciantes que dos siglos antes habían administrado las rentas reales
en Aragón junto a GABRIEL SÁNCHEZ y la familia DE LA CABALLERÍA.
- EL ENTORNO VIRREINAL DEL PERÚ: Autores como DIEGO
D'AVALOS Y FIGUEROA (Miscelánea Austral, 1602) y los
informantes de JOSÉ DE ACOSTA (Historia Natural y Moral de las
Indias, 1590) en Lima y Potosí formaban parte de los círculos de
comerciantes portugueses y castellanos de origen converso que dominaban el
comercio del mineral de oro y plata. Estos hombres tenían acceso directo a
las traducciones del TANAJ en romance (como la Biblia de Ferrara
de 1553, financiada por el converso YOM TOV ATIAS / JERÓNIMO DE
VARGAS) y a los textos de la exégesis rabínica que circulaban de
manera clandestina en los virreinatos.
- ACCESO A FUENTES COMUNES: Aunque Kayserling
no cita de forma explícita las obras de D'Avalos o Hornio en su libro
sobre Colón, demuestra en la pág. 42 de su tratado de 1894 que los
astrónomos y cartógrafos de 1492 —como AVRAHAM ZACUTO y los
cosmógrafos CRESQUES— leían los mismos pasajes del libro apócrifo
de 4 ESDRAS 13 y del profeta YISHAYAHU que más tarde
servirían de cimiento a Menasseh ben Israel y a Georgius Hornio para
ubicar la tierra de ARZARETH en las Indias Occidentales.
ESTRUCTURA DOCUMENTAL Y REGISTROS CLAVE EN LA OBRA DE KAYSERLING
A continuación, para otorgar una máxima
precisión académica a esta sección, se presenta el desglose jerárquico de las referencias contables e
inquisitoriales contenidas en los capítulos clave de la obra de Meyer
Kayserling (Christopher Columbus and the Participation of the Jews, ed.
1894):
1.
CAPÍTULO
III: SANTÁNGEL Y LA INQUISICIÓN (PÁGS. 55-72)
o
Documento
citado: Cédula real fechada
en Zaragoza el 13 de septiembre de 1492.
o
Contenido
de archivo: Se confirma
formalmente el reembolso a LUIS DE SANTÁNGEL de la suma de 1,140,000
maravedíes extraídos de las rentas eclesiásticas del obispado de Mallorca (pág.
68).
2.
CAPÍTULO
IV: EL FINANCIAMIENTO DE LA EXPEDICIÓN (PÁGS. 73-88)
o
Documento
citado: Libro de cuentas y
registros contables de la Santa Hermandad, administrados por MIGUEL PÉREZ DE
MAZUELOS.
o
Contenido
de archivo: Acredita la
entrega efectiva y el traspaso de fondos a Cristóbal Colón por mediación
directa de GABRIEL SÁNCHEZ y JUAN CABRERO (págs. 78-81).
3.
CAPÍTULO
V: EL PRIMER VIAJE Y LOS CONVERSOS (PÁGS. 89-112)
o
Documento
citado: Nombramiento y
contrato oficial firmado en Santa Fe el 17 de abril de 1492.
o
Contenido
de archivo: Designación de LUIS
DE TORRES como intérprete oficial de las lenguas hebrea y aramea para
entablar diálogo con los gobernantes de las tierras orientales o de las tribus
dispersas (págs. 93-95).
4.
CAPÍTULO
VI: LA CARTA DEL DESCUBRIMIENTO (PÁGS. 113-132)
o
Documento
citado: Copia manuscrita de
la célebre CARTA A LUIS DE SANTÁNGEL fechada a bordo de la carabela Niña
el 15 de febrero de 1493.
o
Contenido
de archivo: Conservada en
el Archivo General de Simancas, constituye el primer informe oficial del
hallazgo transatlántico enviado antes de la rendición de cuentas a la corona (págs.
120-125).
LA MEMORIA
TRANSOCEÁNICA DE YISRAEL: LA DISPERSIÓN MUNDIAL DE LAS DIEZ TRIBUS Y LA
ESPERANZA MILENARIA
El análisis riguroso de la literatura producida por
los sabios judeoconversos y cronistas de los siglos XVI y XVII, coronado por la
investigación documental del rabino MEYER KAYSERLING, trasciende la mera
curiosidad historiográfica. Esta vasta producción escrita constituye la prueba
fehaciente de una esperanza inquebrantable que sostuvo a la diáspora durante
milenios: la promesa divina registrada en el TANAJ de que los
descendientes de las diez tribus perdidas, deportadas tras la caída de Samaria
bajo el imperio asirio, no habían sido borrados de la existencia ni destruidos,
sino preservados en los confines habitables del globo terráqueo.
Aunque una parte del remanente permaneció en la
tierra histórica o se asimiló en regiones del Caucáso y el Medio Oriente, la
memoria colectiva del pueblo fundamentó con solidez que las tribus fueron
dispersadas hacia los cuatro ángulos de la tierra. Investigaciones
arqueológicas, filológicas e historiográficas contemporáneas coinciden con las
intuiciones de los cronistas al rastrear migraciones que alcanzaron los
confines de Asia —asentándose en las regiones del Asia Central, el norte de la
India, China y llegando hasta las islas del Japón (donde la tradición del
linaje Hata y rituales shintoístas guardan asombrosas analogías con la TORÁH)—,
así como expediciones que bordearon el Atlántico norte hacia las Islas
Británicas, Europa septentrional y las vastas cuencas de Sudamérica. La certeza
de que América resguardaba a la casa de YISRAEL en ARZARETH y las
riquezas del rey SHELOMOH en OFIR no fue una invención aislada,
sino el capítulo americano de una geografía sagrada de alcance planetario.
OTRAS OBRAS Y AUTORES
FUNDAMENTALES SOBRE EL ORIGEN HEBREO EN AMÉRICA
A pesar de que
este estudio analítico se ha centrado en los tratados más influyentes de la
historiografía virreinal y europea, existió una densa red bibliográfica de
teólogos, juristas y cronistas que alimentaron el corpus documental sobre el
poblamiento del Nuevo Mundo.
Entre las obras
y autores que complementan de forma sustancial este mapa de creencias destacan:
·
FRAY
DIEGO DURÁN (Historia de las Indias de Nueva España e Islas de la Tierra
Firme, manuscrito de 1581):
o
Tesis
y corrección: Es uno de los
pilares más sólidos de la corriente probatoria en el siglo XVI. Durán afirma
sin ambages en su primer capítulo que las civilizaciones de Mesoamérica
descienden directamente de las diez tribus perdidas de Israel. Su apreciación
se fundamenta en la observación directa de los ayunos, las prácticas
penitenciales y los relatos orales de los aztecas, los cuales asoció de
inmediato con el cautiverio asirio.
·
FRAY
BERNARDINO DE SAHAGÚN (Historia general de las cosas de Nueva España,
manuscrito completado hacia 1577 / Códice Florentino):
o
Tesis
y corrección: Es necesario
precisar que el autor franciscano no defendió la tesis del origen judío (él
atribuía los ritos indígenas a la idolatría pagana). Sin embargo, su inclusión
es metodológicamente impecable porque su monumental compendio etnográfico
registró con precisión científica los sacrificios de primicias, los cantos y
las purificaciones nahuas. Estos registros fueron adoptados posteriormente por
eruditos e intelectuales conversos como una "cantera de pruebas" para
trazar paralelismos con el libro del Levítico.
·
FRAY
JUAN DE TORQUEMADA (Los veintiún libros rituales y Monarquía Indiana,
Sevilla, 1615):
o
Tesis
y corrección: Reemplaza con
precisión la mención errónea de Gil González Dávila. La Monarquía Indiana
de Torquemada es la mayor enciclopedia sobre el México antiguo publicada en el
siglo XVII. En ella, el autor examina minuciosamente las diversas teorías sobre
el poblamiento americano (incluida la tesis hebrea) y, aunque mantiene reservas
teológicas, su exhaustivo análisis de las leyes rituales, la vestimenta y las
migraciones mesoamericanas se convirtió en una referencia obligatoria para los
debates europeos sobre las conexiones culturales transatlánticas.
·
JERÓNIMO
ZURITA Y CASTRO (Anales de la Corona de Aragón, Zaragoza, 1562-1580):
o
Tesis
y corrección: Esta obra no
aborda la naturaleza del indígena americano, pero es una pieza clave en tu nexo
con la historiografía del siglo XIX. Sus detallados registros sobre la
administración y la tesorería de los Reyes Católicos fueron la fuente
documental primaria indispensable que el rabino MEYER KAYSERLING utilizó
en 1894 para desenterrar las redes de poder, los cargos de confianza y el
estatus financiero de figuras clave de origen converso como LUIS DE
SANTÁNGEL y Gabriel Sánchez en la coyuntura del viaje de 1492.
·
JOHANN
JACOB SCHUDT (Jüdische Merkwürdigkeiten, Ámsterdam y Fráncfort,
1714-1717):
o
Tesis
y corrección: Corregido al
título original en alemán de esta célebre obra (frecuentemente latinizada en la
época como Judæorum Memorabilia). Schudt, un destacado polígrafo y
hebraísta alemán, dedicó amplios capítulos de este tratado a compilar y evaluar
críticamente todas las teorías circulantes en Europa sobre el paradero de las
tribus dispersas. Su obra es el testimonio de cómo la intelectualidad
centroeuropea del siglo XVIII continuaba debatiendo si los remanentes de Israel
se hallaban en las regiones orientales de Asia o en el suelo americano de Arzareth.
EL LLAMADO ESPIRITUAL Y EL DESPERTAR DE LA IDENTIDAD EN EL GLOBO
TERRÁQUEO
La gran conclusión que se deriva de esta
reestructuración analítica es que la presencia de la simiente de la casa de YISRAEL
en el continente americano y en los diversos rincones de la tierra no se limita
a un registro en papel ni a un debate muerto del pasado. A lo largo de las
Américas —desde las cadenas montañosas de los Andes hasta los valles de
Centroamérica, las islas del Caribe y el norte del continente—, millones de
personas llevan en sus arterias y en la memoria de sus linajes la herencia de
aquellos hebreos y conversos que cruzaron los océanos en busca de libertad y
refugio.
Muchos individuos en la era contemporánea no
comprenden intelectualmente el origen de sus costumbres familiares, la
singularidad de sus apellidos o la razón de su apego instintivo a la verdad del
TANAJ; sin embargo, experimentan un inconfundible y poderoso despertar
espiritual, un anhelo profundo que los impulsa a retornar a las raíces sagradas
y a la observancia de la TORÁH. Este fenómeno no es casual: es el
cumplimiento progresivo de las promesas dadas por el Creador a través de los
profetas, anunciando que aun cuando la simiente de YISRAEL hubiese sido
aventada por todas las naciones y mares de la tierra, en los últimos tiempos su
corazón escucharía el llamado de retorno a la alianza eterna.
CONEXIÓN FINAL CON EL IMPACTO DE LA INVESTIGACIÓN DE MEYER KAYSERLING
Al rescatar la memoria documental del
financiamiento converso y la ciencia astronómica que hizo posible el viaje de
1492, la obra del rabino MEYER KAYSERLING se reafirma como el puente
histórico decisivo. Kayserling no solo devolvió la dignidad y el crédito
histórico a hombres como LUIS DE SANTÁNGEL, GABRIEL SÁNCHEZ y AVRAHAM
ZACUTO, sino que demostró que la travesía de Cristóbal Colón fue el
instrumento providencial para conectar a la diáspora con las tierras de ARZARETH
y OFIR.
Los escritos de los siglos XVI y XVII analizados en
este estudio, sumados al rigor de los archivos rescatados en el siglo XIX,
confirman que América no fue un hallazgo fortuito, sino el escenario donde la
esperanza mesiánica del pueblo de YISRAEL echó raíces para siempre,
aguardando el tiempo del gran reencuentro de todas las tribus dispersas bajo la
luz de la verdad divina.
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SHALOM A TODOS
ATENTAMENTE RICARDO ANDRES PARRA RUBI
MALKIYEL BEN ABRAHAM
FUENTES Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
I. Fuentes Primarias Históricas y Coloniales
·
Acosta, José de. Historia natural y moral de las Indias, en que se tratan las cosas
notables del cielo, y elementos, metales, plantas, y animales dellas: y los
ritos, y ceremonias, leyes, y govierno, y guerras de los Indios. Sevilla:
Juan de León, 1590. (Edición consultada: Madrid: Ramón Angulo, 1894, 2
vols.)
·
Avalos y Figueroa, Diego
d'. Primera parte de la Miscelánea Austral,
dirigida al Excelentísimo Señor Don Luis de Velasco, Conde de Santiago, Virrey
del Perú. Compuesta en metro y prosa. Lima: Antonio Ricardo, impresor,
1602.
·
Durán, Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de la Tierra Firme.
Manuscrito, México, 1581. (Edición consultada: México: Imprenta de J.M.
Andrade y F. Escalante, 1867-1880, 2 vols. y atlas).
·
García, Gregorio. Origen de los Indios de el Nuevo Mundo e Indias Occidentales,
averiguado con discurso de opiniones por el Padre Fray Gregorio García, de la
Orden de Predicadores. Valencia: Pedro Patricio Mey, junto a San Martín,
1607. (Edición ampliada por Andrés González de Barcia: Madrid: Imprenta de
Francisco Martínez Abad, 1729).
·
Hornio, Georgius
(Hornius). De Origine Americana Libri Quatuor.
La Haya: Apud Adrianum Vlacq, 1652. (Edición consultada: Hemipoli
[Halberstadt]: Typis Johannis Müller, 1669).
·
Menasseh ben Israel. Mikveh Yisrael: Esto es, Esperanza de Israel. Obra con suma
curiosidad conpuesta por Menasseh Ben Israel, Teólogo y Filósofo Hebreo.
Ámsterdam: Imprenta del Autor, Año 5410. (Edición inglesa consultada: The
Hope of Israel, written by Menasseh Ben Israel, an Hebrew Divine and
Philosopher. Translated
into English by Moses Wall. London: Printed by R.I. for Livewell Chapman, 1652).
·
Sahagún, Bernardino de. Historia general de las cosas de Nueva España. Manuscrito
[Códice Florentino], completado hacia 1577. (Edición consultada: México:
Imprenta del Ciudadano Alejandro Valdés, 1829-1830, 3 vols.).
·
Torquemada, Juan de. Los veintiún libros rituales y Monarquía Indiana, con el origen y
guerras de los Indios Occidentales, de sus poblazones, descubrimiento,
conquista, conversión y otras cosas maravillosas de la mesma tierra.
Sevilla: Matthias Clavijo, 1615. (Edición consultada: Madrid: Nicolás
Rodríguez Franco, 1723, 3 vols.).
·
Zurita y Castro,
Jerónimo. Anales de la Corona de Aragón.
Zaragoza: En los talleres de Simón de Portonariis, 1562-1580, 6 vols.
II. Historiografía Crítica de Referencia
·
Kayserling, Meyer. Christopher Columbus and the Participation of the Jews in the
Spanish and Portuguese Discoveries. Traducido del
manuscrito alemán por Charles Gross. Nueva York: Longmans, Green, and Co.,
1894.
·
Kayserling, Meyer. The Life and Labours of Manasseh ben Israel. Traducido del alemán por F. de Sola Mendes. Londres: Miscellany of
Hebrew Literature / Worth Press, 1877.
· Schudt, Johann Jacob. Jüdische Merkwürdigkeiten: vorstellende was sich curiöses und denckwürdiges bey denen Juden aller Orten und Zeiten, so wohl in Europa, als andern Welt-Theilen zugetragen [Curiosidades Judías / Judæorum Memorabilia]. Fráncfort y Leipzig: En la oficina de los Herederos de Matthäus Merian, 1714-1717, 4 vols.

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